• RUBÉN PÉREZ

En peligro, medio ambiente y cultura alimentaria

La cultura alimentaria de México podría estar en serio peligro, debido a que, en la actualidad, se ha observado un acaparamiento de semillas, advirtieron organizaciones y estudiosos del tema.


De hecho, integrantes de la “Campaña sin maíz no hay país” manifestaron que no es poca cosa, pues advirtieron que se trata de una grave amenaza no sólo a la cultura alimentaria, sino también al medio ambiente por el peligro a la biodiversidad y a la contaminación del suelo por el uso descontrolado de agroquímicos.

“Con las semillas que llaman mejoradas, o las semillas certificadas viene un paquete tecnológico que implica fertilizantes químicos, plaguicidas y químicos que matan al suelo y provocan problemas de salud”, revelaron, al tiempo de recordar que se trata de una práctica añeja que se efectúa a través de programas del gobierno.

Comentaron que con la reforma a la Ley de Variedades Vegetales se violan diferentes derechos humanos: derecho a la conservación y uso sustentables de la biodiversidad que está plasmado en el Convenio de Diversidad Biológica en el marco de la ONU; además de la Declaración Nacional de los Pueblos Indígenas que menciona el derecho de las semillas nativas y patrimonio cultural. “Nosotros estamos convencidos de que se debe parar la iniciativa; es un reto porque se necesita más labor en las comunidades”.

A pesar de los esfuerzos de los trabajadores del campo mexicano, los ministerios de Relaciones Exteriores y Economía presionan a favor del cambio de la ley.

La “Campaña nacional sin maíz no hay país” envió una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador, para exigir frenar la privatización de las semillas, pues están en riesgo más de 100 especies que son base de la cultura alimentaria. “La apropiación corporativa de las semillas mediante los derechos de propiedad intelectual genera una producción agrícola dependiente de semillas del exterior, al obligar la compra de éstas en cada ciclo agrícola”.