• ALEJANDRA OROZCO

Entregan premio a defensores del Soconusco

Tuxtla.- Este 27 de noviembre, se cumplieron 11 años del asesinato de Mariano Abarca, defensor incansable del río, agua, medio ambiente, derechos humanos y colectivos en Chicomuselo, víctima de una lucha contra una empresa minera canadiense.



Para recordarlo, sus familiares y32 organizaciones internacionales entregaron la presea que lleva su nombre por segundo año, en esta ocasión fue para el Frente Popular en Defensa del Soconusco (FPDS) “20 de Junio”, que protegen los recursos de Acacoyagua.


Sí a la vida, no a la minería


Dicho frente fue fundado en 2015 por habitantes de Escuintla y Acacoyagua, integrándose a la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) para exigir la cancelación de 21 concesiones autorizadas en el territorio, que explotan tres minerías.

Uno de los integrantes del FPDS, recapituló que en agosto de 2016 lograron que el ayuntamiento firmara una declaratoria para no otorgar ninguna licencia minera ni contemplarla en su plan de desarrollo, sin embargo no cumplió.


En respuesta, ellos instalaron dos campamentos en la entrada a Casas Viejas, minera que no cumplía con los permisos para operar, y ahí inició una campaña de criminalización contra el frente, amenazando e intimidando a sus miembros, quienes siguieron en defensa de su territorio.


Fue desde 2013 que los habitantes comenzaron a notar cambios drásticos en los ríos y las aguas, que salían de color amarillo oxidado y el agua de los pozos con lodo y grasa, detectando enfermedades en la piel por el contacto con la misma.


“Tenían comezón, resequedad, agrietamiento, manchas y ronchas en la piel, así como enrojecimiento, ardor y conjuntivitis en los ojos, un médico registró un aumento en los casos de cáncer de colon, estómago, hígado y riñones, pérdida de cabello, abscesos en glúteos; incluso la tasa de muerte en el ejido Cacaos subió del 7 al 22 por ciento entre 2012 y 2015”, señaló.


Esto sin contar el impacto ambiental, como la deforestación del El Triunfo o La Encrucijada, pérdida de biodiversidad en la región y demás a causa de las 14 concesiones mineras que afectan a más de 36 mil hectáreas en la sierra de Chiapas.


José Nelson Jiménez Antonio, integrante del frente, pidió a las autoridades locales que dejen de culparlos y llamarlos a mesas de trabajo con las empresas mineras porque las rechazan abiertamente, así como que el gobierno deje de llamar “desarrollo” a estos megaproyectos, que se garanticen ríos limpios y se cancelen dichas concesiones.


Cabe señalar que al recibir este reconocimiento, una de las mujeres integrantes señaló que ellas se han mantenido en lucha contra las empresas extractivas, siendo un ejemplo pues además son amas de casa, profesionistas, jóvenes, entre otras características.


Acerca de Mariano


Gustavo Castro, representante de Otros Mundos, acompañó al hermano, viuda e hijo de Mariano en la entrega de este reconocimiento, que busca honrar otras causas ambientales a la memoria de Mariano.


“Se cumple un año más de este asesinato en Chicomuselo... mi hermano era un hombre sencillo, de oficio albañil, tenía un restaurante y era responsable de la familia, en agosto del año de su asesinato fue detenido y arraigado durante 10 a 15 días, porque él realizaba la labor que le tocaba al gobierno”, recordó su hermano Uriel.


Él se encargaba de la concientización en las comunidades directamente afectadas por las actividades mineras, entre las cuales había confrontación por quienes sí creían en esta empresa canadiense, o quienes eran beneficiados por ella, aunque luego se dieron cuenta que lo único que querían era extraer la barita o baritina de los cerros; después de detenerlo, lo acosaron para hacerse a un lado a cambio de algo, pero él se negó.


Este tipo de frentes hacen que el asesinato de Mariano Abarca no sea en vano, que se honre su memoria por quienes siguen defendiendo su causa, y quizá las nuevas generaciones sí logren lo que él defendió hasta con la vida, para dejar un legado a sus descendientes y seguir defendiendo su tierra.