• ALEJANDRA OROZCO

Fusiona la cocina oriental con chiapaneca

Tuxtla.- Durante la pandemia, Amelia Álvarez, originaria de Comitán, quiso emprender con un negocio propio, pero dándole el giro que nadie se imaginaba: creó recetas chiapanecas en forma de makis.



Todo se remonta a cuando era niña, con cariño recuerda cómo la cocina siempre ha sido una pasión presente en la familia y heredó ese gusto, dedicándose de lleno a la cocina.


“Yo desde chiquita estaba durmiendo y mi abuela cocinando, esos aromas que llegaban hacia mí me hacían hasta despertarme, y verla cocinar con ese amor, con esa pasión”.


Para la joven Amelia, que cursa actualmente el sexto semestre de la carrera, era algo muy bonito, comer un platillo de su abuela es algo tan especial por el amor con que lo hacía, y se dio cuenta de todo eso que podemos transmitir a través de la comida.


Con el tiempo, se fue interesando más en hacer perdurar esta cocina tradicional, así como consumir a productores locales y resaltar nuestra cultura reactivando la economía, y para ella es un honor que todo lo que aprendió desde chiquita ahora reluzca.


Es así como surge Maki con sabor a Chiapas, a partir del amor a la gastronomía chiapaneca y querer implementar los elementos de la región en este platillo, y vaya que lo ha logrado.


“Ya fusiono la gastronomía oriental con nuestra deliciosa gastronomía chiapaneca, nuestros colores, nuestros sabores, sobre todo nuestros insumos porque utilizo el plátano, utilizo todo lo que son ingredientes de acá de Chiapas con nuestros sabores y más que nada también impulsar la economía a través de esto”, señaló.


Sus makis le rinden honor a Comitán, Las Margaritas, Tuxtla Gutiérrez y Chiapa de Corzo, ya que incluye en ellos ingredientes como los picles, chamorro, cochito, queso crema, pepita con tasajo o gallina de rancho, de una forma novedosa pero conservando el sazón regional con esta fusión de lo viejo y lo nuevo.


También realiza platillos comitecos como el chamorro, el pan compuesto, el salvadillo con temperante o las tostadas, ya que por sobre todas las cosas destaca el amor que le tiene a sus raíces.



A toda su familia le llama la atención la comida, por lo que han sido parte importante en este proceso y la primera en probar sus creaciones y darle el visto bueno fue su abuelita.


Maki con sabor a Chiapas busca trascender fronteras, su idea soñada es llevar todo este sazón a otras partes del mundo, le encantaría establecerse en Europa para darles a conocer todo lo que ha logrado.


Aunque empezó haciendo sus prácticas profesionales, aprovechó la pandemia para emprender y continuar con esta idea, que ha tenido bastante aceptación en su municipio, incluso la han contratado para montar banquetes y menús más elaborados bajo la misma temática.


Quizá todavía no puede abrir un local físico, pero ha manejado su servicio con entregas a domicilio y le ha ido bastante bien, añadiendo la experiencia de el tiempo de espera como en los restaurantes, pues todo es preparado al momento.