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Ingrid Lazos y su travesía como tatuadora

Tuxtla.- Ingrid Lazos es tatuadora desde hace aproximadamente 3 años, se ha dedicado completamente a esta actividad ya que le apasiona. Sus inicios fueron debido a una relación amorosa de larga duración, su pareja en ese entonces tuvo el interés por aprender a tatuar, lo cual terminó contagiándola y es así como Ingrid comienza a adentrarse en el mundo del tatuaje, aunque al principio no lo veía como un trabajo, seguro, un ingreso con el que pudiera sustentarse así que para ella mientras tanto era un hobby.



En su caso la pandemia fue un impulso, pues a consecuencia de ella cerraron el lugar donde trabajaba de mesera y con lo único que se quedó era con todo el material y conocimiento para realizar los tatuajes, así que tomó lo que tenía para salir adelante dedicándose de lleno a ellos.


Pero no fue así de sencillo como suena, nos platica Ingrid que en ese entonces se encontraba fuera de Chiapas, y no contaba con muchos conocidos lo que le complicaba tener con quién practicar; de hecho, el primer tatuaje que realizó fue a ella misma en un momento de curiosidad cuando le ayudó a su pareja en ese entonces a montar su mesa de trabajo, él salió un momento y ella tuvo el impulso de tatuarse la pierna.


Una vez que volvió a Chiapas fue fluyendo pues solo les preguntaba a sus amigos ¿Te tatúo? Y ellos accedían, “por suerte o por mucho amor de ellos, siempre tuve mucho la confianza de las personas” aunque entre risas recuerda como consecuencia de su inexperiencia, que en un inicio sí hizo algunos tatuajes que no le gustaron.

Considera que aún en la ciudad (Tuxtla Gutiérrez) le ha sido difícil prepararse para evolucionar porque cuando vino de vuelta buscó lugares para prepararse, buscó estudios de tatuajes y le pusieron trabas por su inexperiencia, edad, tocó barias puertas a pesar de que se las cerraron, pero no la desmotivó. Desde pequeña sabía que le gustaban los tatuajes, pintaba el cuerpo de sus muñecas con lapicero, etc. Ahora que los tatuajes están en su cuerpo desde los 18 años que fue el primero, hasta ahora a sus 25 años, se ha dado cuenta que conforme pasa el tiempo ve a mas personas con el mismo gusto por los tatuajes. En un principio se sentía cohibida por mostrar sus tatuajes y prefería ocultarlos en ciertos momentos para evitar confrontaciones, pero hoy por hoy ha logrado canalizar esos comentarios de una forma que no le afecten.


El rango de edad de sus clientes va de los 18 a 30 años, mayormente mujeres le solicitan sus servicios, cada tatuaje que ha realizado le resulta especial, por lo que significa para la persona que lo portará y por el trabajo que ella desempeña, pero lo que más le gusta plasmar en la piel son flores, serpientes e insectos, procura que los tatuajes sean de una sola sesión pero también ha realizado grandes que requieren de varias, donde prefiere dejar sanar entre sesiones.


Los tatuajes son un tema que debe siempre ir ligado con la higiene, el cuidado y seguridad para la salud del portador, es por eso que Ingrid utiliza siempre materiales desechables, mantiene constantemente desinfectada su área de trabajo, utilizando toallas desinfectantes y líquidos para desinfectar tanto los utensilios para tatuar como su área de trabajo. Como dato curioso, en la entrevista nos contó que cuando no tienen una persona para practicar, pueden hacerlo con naranjas (para ver la profundidad de la aguja al tatuar), pieles sintéticas o piel del cerdo, aunque en esta última ella no considera higiénico, a menos que utilicen material cien por ciento desechable.


Conseguir variedad de productos para su trabajo aquí no es tan fácil, dado que hay pocos estudios para realizar tatuajes, es más práctico surtirse en línea aunque es un tanto tardado en recibir su material. Como todo en esta vida de tecnología, los materiales, equipos, tintas y técnicas para tatuar también han ido evolucionando con el tiempo, antes utilizaban máquinas pesadas, ruidosas, ahora se cambiaron por otras más ligeras que al final de cuentas facilitan un poco el trabajo y ayudan al cuidado del tatuaje.


Uno de sus tatuajes más importantes para Ingrid se encuentra en la mano izquierda y dice “enfócate”, para ella es un recordatorio pues se considera un poco distraída y esta es una forma de no perder la orientación de lo que está realizando. En su mano derecha tiene la palabra “vivir” , por que tiene un lema “vivir, no sobrevivir; porque siento que cuando solo sobrevivo trabajo, pago la renta, pago comida, alimento a mis mascotas y no hago nada, no? Entonces , vivir es más como, encontrarle sentido a lo que estoy haciendo con mi vida día día”.


Ser emprendedora en el sur de México, al principio fue un poco difícil, con movimiento lento pero ella misma ha propiciado sus oportunidades para dar a conocer su trabajo, sin importarle en ocasiones haber trabajado sin pago monetario a algunas personas para que ellas a travez de sus redes sociales le den difusión con menciones lo cual le abre otros proyectos de trabajo. Emprender un negocio propio es algo que vale mucho la pena, todos deberíamos intentar, comenta Ingrid, requiere mucho esfuerzo pero tener la satisfacción de cosechar los frutos por dicho esfuerzo realizado en algo no tiene comparación alguna, nos platica que ha tenido diferentes trabajos pero en ninguno ha logrado sentir esa satisfacción como con su proyecto personal.



¿Qué le recomendaría a las personas que su meta es cubrir 8 horas diarias de trabajo en una empresa? Arriésgate!, fue la primer palabra que salió de su boca, siempre van a haber herramientas y oportunidades, es cuestión de ser sabio para tomar buenas decisiones y no dejar que el miedo a perder dinero nos domine, si se pierde dinero, se puede recuperar trabajando otra vez, por eso recomienda arriesgarse y aferrarse al proyecto que se quiera realizar, que el miedo impulse pero nunca detenga.


Es una mujer que anteriormente se sintió muy triste en otros trabajos porque no eran lo que ella realmente quería, pero ahora se siente muy feliz pues trabaja en lo que le gusta y siente que valió la pena todo el proceso que tuvo para llegar a donde se encuentra. Se considera una persona tímida, introvertida pero con demasiada hambre de conocimiento, lo cual ha inclinado la balanza a ser extrovertida en su ámbito. Viajar fuera del estado y ser curiosa le ha favorecido a su aprendizaje pues conoce a otros tatuados y de ellos aprende, aparte de los talleres de dibujo y pintura que ha tomado,. Tiene conocimiento de diseño gráfico donde lo que más le gusta es la ilustración, el arte digital, estudió parte de la universidad, y desertó porque resultó muy pesado sobrellevar sus actividades y gastos a pesar de que combinaba sus estudios con trabajo.


Dentro de cinco años no sabe si estará su 100% potencial tatuando como hasta ahora, pero lo que por nada duda es que en esa fecha estará haciendo algo artístico, pintando murales, cuadros, seguir tatuando personas, etc. pues el mundo del tatuaje la acercó también a estos ámbitos que le resultaron interesantes y donde se ve en un futuro, también desea mudarse a CDMX, aún mejor sería para ella fuera de México, posiblemente a Canadá. Su parte favorita de Chiapas, independientemente de amigos y su vida, es el tramo de San Cristobal a Palenque, Selva Lacandona, la naturaleza que se encuentra en Chiapas no tiene igual.


Por último, agradece a las personas que han confiado en ella, la motivan a seguir creciendo, se siente en deuda con las personas que han formado parte de su proceso pues ello le cambió la vida. Nos deja claro que ser una persona con tatuajes no quiere decir que sea una mala persona o esté haciendo las cosas mal en la vida, drogadictos, pandilleros, etc. como en algún momento se estigmatizaron a los portadores de tatuajes, nada como darse la oportunidad de conocer a las personas por lo que son y no juzgar por las apariencias.

Si te animaste a realizarte un tatuaje, a Ingrid la puedes encontrar cerca del parque de la marimba, en la 1a. Sur entre 7a. Y 8a. Poniente donde te atenderá únicamente con cita previa, o bien a través del Instagram ingridll_ y en FaceBook: Ingrid Lazos.