• ALEJANDRA OROZCO

La aventura de ser mamá: Dos hijas muy diferentes

Tuxtla.- Ser mamá de dos niñas hasta ahora ha sido increíble… llevamos ya casi seis meses siendo padres compartidos, enfrentándonos a más retos de los que habíamos imaginado, pero ahí vamos, buscándole y encontrándole el lado bueno, que sale a relucir cada vez que las vemos juntas.


Bien dicen que las comparaciones no son buenas, y mi afán no es compararlas, porque cada una tiene su magia, su forma de ser y su encanto, sus defectos y sus virtudes, y a pesar de eso también son muy parecidas en muchas cosas.

El otro día me encontré una receta de Elisa por su consulta de cinco meses, y pesaba un kilo menos de lo que hoy pesa Renata… cada una ha tenido su ritmo, pues Eli nació más larga pero pesó menos, y Reno la superó en peso pero no en tamaño, y hasta ahora la ha seguido superando en peso, pero ha crecido bien.

Incluso, el pediatra nos dijo que es muy común cuando se tienen dos hijas que la primera sea delgada y la segunda más llenita, debe ser un tema de complexión, porque las dos tomaron solo leche materna los primeros seis meses, y su dieta pinta para ser la misma cuando comencemos con alimentación complementaria.

Que por cierto, estuve pensando si con Renata aventarme a probar el método BLW o BLISS, que en resumen consisten en que el bebé solito se alimente con sus manos, ofreciendo el alimento en bastones o trocitos, con algunas variaciones… pero la verdad para qué moverle? Si con Elisa usamos papillas y hoy en día ya come casi sola y de todo, y es muy hábil.

Tampoco les voy a decir que hemos sido estrictamente iguales en la crianza de ambas, hemos tenido que improvisar sobre la marcha y hacer algunas modificaciones, con la primera siempre uno es más precavido y exagerado, ya con la segunda uno sabe qué esperar, uno sabe que no pasa nada si el chupón no se hierve cada media hora, o que no es necesario cronometrar las tomas de pecho y darle 15 minutos de un lado y 15 del otro.

Lo que nos funciona sí lo vamos a repetir, lo que no lo hemos ido cambiando, aunque Renata se ha ido desarrollando muy bien y no ha sido necesario hacer un alto para revisar qué estamos haciendo bien o mal, Eli por ejemplo fue un par de meses a estimulación temprana, a Renata por tiempos y rutinas no la hemos llevado pero ya sabemos cómo estimularla en casa, y la hemos visto responder bien.

En cuanto a carácter, Elisa no fue una bebé risueña, tampoco era llorona, la verdad era un amor porque no molestaba y se portaba súper bien… fue cuestión de cumplir dos años y tener una hermana para ponerse rebelde.

En cambio, Reno sí es muy risueña, a todos les regala una sonrisa, a veces hasta se carcajea y sus ojitos tienen un brillo especial, se le percibe un ángel distinto, aunque Elisa hoy en día lo compensa con sus ocurrencias, su inteligencia y su astucia para hacer y decir las cosas.

Es fascinante ver cómo cada una va a su propio ritmo, aprendiendo pero también enseñándonos mucho, por ejemplo Renata tiene pinta de que va a gatear antes y más que Eli, en lenguaje van casi a la par porque Elisa también empezó a balbucear a la misma edad, sin embargo repito, cada una tiene su ritmo y hasta el médico nos dijo que una no va a ser como la otra en nada: no les van a salir los dientes a la misma edad, no van a caminar o hablar iguales, pero al menos tenemos ya el parámetro.

Elisa busca mucho a su hermana, siempre quiere subirse a la cama y la besa, la acaricia, la abraza y se la pasa cantándole o haciendo payasadas para hacerla reír, y siempre lo consigue… por más que Reno sea risueña, su mirada y su sonrisa son especiales cuando se trata de su hermana, se le nota que a pesar de ser tan chiquitas, ambas se aman y van a ser -esperemos- las mejores amigas toda la vida.