La aventura de ser mamá: Elisa cumplió 10 meses
- ALEJANDRA OROZCO
- 10 ene 2021
- 2 Min. de lectura
Tuxtla.- Cuando nuestros amigos y familiares ven a Elisa, casi siempre el comentario es: “está enorme”, y sí: a sus 10 meses se ve grandísima, además de que cada día tiene nuevas habilidades que nos dejan con la boca abierta.

Físicamente, tiene dos centímetros más de lo que marcan los percentiles, el doctor dice que seguramente llegando al año se emparejará, o será más alta, pero tiene mucho que ver la herencia, y es que la familia de mi mamá es alta.
A estas alturas, es cuando ha estado más activa e inquieta que nunca, despierta con una sonrisa, hace caritas chistosas, se quiere estar parando, se mantiene parada, le gusta jugar ya sea con sus juguetes o con cualquier cosa que le llame la atención (cajas, controles, celulares), y también empieza a ser más berrinchuda.
A su corta edad, ya se está forjando su carácter, ya nos dimos cuenta que si no se hace su gusto es explosiva y avienta las cosas, puja, ahorita es muy gracioso, pero también intentamos ponerle ciertos límites desde ahorita, por difícil que resulte, porque es imposible resistirse a esa carita.

También es impresionante ver cómo se da a entender, balbucea muchísimo y señala todo, dice Nala, agua y abue, y según yo, también empieza a decir Ale... también señala el foco, la luna, el sol, la foto de sus abuelitos Mario y Jorge, que ya no están con nosotros.
Otra de sus gracias es que, después de jalar el pelo o pegarle a alguien, pone su cara sonriente o da besos para que no la regañen, lo mismo cuando le lloras, pero cuidado con regañarla, porque no le gusta.
Es increíble verla desarrollarse, cada nueva habilidad, verla más grande, más despierta, y más hermosa también, cada vez más cerca de cumplir el primer año de vida, un año de hacernos felices y de crecer junto con ella.
El problemita que está teniendo ahorita, es que está por brotarle el diente de arriba, lo que la tiene molesta y hace que se despierte llorando en las noches más de lo normal, que casi no quiera comer y que esté salivando y llevándose más cosas a la boca, muerde más y busca su mordedera; esperamos que pronto brote y esté más cómoda.
Al comer, también ha optado más por comer las cosas en pedacitos más que en papillas, poco a poco le ponemos más textura y cantidad, y tratamos de variar los sabores e ingredientes para ofrecerle un poco de todo, su favorita sigue siendo la pera, el plátano y las papillas de carne con verduras.
Ahora que cumplió 10 meses ya le ofrecimos huevo y al parecer le gustó, no ha tenido reacciones adversas y está a punto de poder incorporarse a la dieta familiar, esperemos que siga siendo de buen apetito, como hasta ahora... como nosotros.
Cuidar a Elisa es un verdadero deleite, también es cansado y desgastante -ya sé que falta lo peor, cuando camine, que esto no es nada-, y ver una sonrisa de ella me hace los días desde el momento en que la veo sentada en su cuna, tallándose la carita, esperando a que la cargue o jugando con algo, siempre de buen humor para comenzar un día más a su lado.








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