top of page

La aventura de ser mamá: un año de cambios

  • ALEJANDRA OROZCO
  • 28 feb 2021
  • 3 Min. de lectura

Esta semana, Elisa cumplirá un año. Estoy muy emocionada y ansiosa, pero también asombrada y agradecida de todo lo que hemos logrado juntas antes y después del parto, desde mi vientre hasta casi dar sus primeros pasos.



Nunca me imaginé cómo sería compartir mi cuerpo con alguien más, alguien que supiera cómo se escucha mi corazón por dentro, que se acomodara a sus anchas y me dejara hasta sin aire, y que nada de eso me molestara.


Hoy recuerdo con mucha nostalgia cómo era sentirla dentro, sus pataditas, cuando le daba hipo, la primera vez que oímos latir su corazón, la preocupación al ver que su cordón se había enredado, y la impaciencia por que ya saliera y le pudiéramos ver la cara que tanto nos imaginamos hasta en sueños.


Estoy tan agradecida con mi cuerpo... me permitió crear vida, una vida tan perfecta y sana, no tener molestias ni complicaciones, no subir más de 9 kilos, no tener ni una estría... parece mentira, pero así de bonito fue mi embarazo.


Sin dudarlo volvería a pasar por esa experiencia, de hecho la extraño, aunque es mil veces mejor poder tenerla aquí, entre mis brazos, físicamente, viendo sus ojitos y correspondiendo a su sonrisa, todo se siente más real, y aún así todavía no me creo que sea mi hija.


Después del parto, vinieron los dolores, la cicatrización, la desinflamación; pero antes, apenas unas horas después, estaba espantada por no sentir sus pataditas, algo de lo que estuve muy pendiente las últimas semanas, sin darme cuenta que la tenía en su cuna, durmiendo junto a mi en el hospital.


Siempre tuve miedo al dolor de la cesárea, y la verdad es que hubo un momento en que sí dolió, pero los analgésicos son mágicos y la epidural tampoco fue el martirio que me esperaba, ni siquiera sentí cuando me la quitaron. Después del nacimiento de Elisa fue cuando se me bajó la presión del dolor, y aunque pensé que empeoraría, a partir de ahí todo fue mejorando.


La neta sí me daba miedo ir al baño, no me podía ni sostener, bañarme al día siguiente fue una odisea, pues me sentía insegura y nunca me habían operado de nada, pero mi mamá, como siempre, fue mi apoyo y mi bastón a cada paso que daba.


Se siente feo estar convaleciente... sentirte inútil, no poder ni cargar a mi bebé sin ayuda, ver cómo mi mamá absorbía mi cuidado y el de Elisa, me hacía de comer y procuraba que tomara mis medicamentos y suficientes líquidos, pero después de una semana fui agarrando confianza.


Aunque hay debate al respecto, a mí sí me ayudó mucho que mi mamá me fajara con vendas y gel de hierbas, cada día me sentía menos inflamada y veía cómo mi abdomen reducía de tamaño, la usé casi por 40 días, y después comencé a tratar de fortalecer mis músculos con labores cotidianas, poco a poco.


Y aunque piensas que el cuerpo ya no volverá a ser como antes, te ves cada día más fuerte, te vas sintiendo más tu, e incluso, a mí me gusta más mi cuerpo posparto (aunque admito que ya estoy subiendo más del peso que tenía y sé que debo hacer algo al respecto), pues junto a la Alejandra mamá, nació también un nuevo cuerpo.


Mi nuevo cuerpo es más fuerte, resistente, pero a la vez pudo volver casi a su forma original, salvo que sigue protegiendo a Elisa a través de la lactancia; dos semanas después del parto volví a mi peso, incluso bajé un poco más, así como recuperé mi talla bastante rápido.


Creo que tengo las caderas más anchas, y aumenté una talla de busto, pero está bien: sigo lactando y seguiré haciéndolo hasta que Elisa así lo quiera y necesite.


Gracias a la bendita lactancia, también estuve sin menstruar por seis meses, después de los cuales creí que vendría un desastre hormonal, pero no: sigo tan regular como siempre. Ah! Y todo ese cabello que se me cayó entre los 3 y 5 meses, ya está creciendo de nuevo, sin ningún tratamiento o pastilla adicional.


Mi cuerpo ha cambiado mucho, y a la vez sigue siendo el mismo: lo amo por dar vida, trato de aceptarlo aún cuando está en mis manos mejorar ciertas cosas, y aunque a veces me parece difícil cuidarlo, sé que se lo merece, pues después de todo, ha hecho milagros por nosotros.

+

Comentarios


251128 950x125.jpg
Mundial 2026.jpg
R7 950x125 2026.jpg
251128 950x125.jpg
2026 VM.jpg
¿TIENES ALGUNA DENUNCIA O ALGO QUE CONTARNOS

Gracias por tu mensaje

EL MEDIO DE TODAS LAS VOCES

El Sie7e de Chiapas es editado diariamente en instalaciones propias. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional de Derechos de Autor: 04-2008-052017585000-101. Número de Certificado de Licitud de Título y Certificado: 15128.

Calle 12 de Octubre, colonia Bienestar Social, entre México y Emiliano Zapata. C.P. 29077. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Tel.: (961) 121 3721 direccion@sie7edechiapas.com.mx

Queda prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de esta casa editorial y/o editores.

NAVEGA

¡SÍGUENOS!

  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
  • YouTube
Imagen de identidad blanco.png

© 2026. DISEÑO WEB Y PRODUCCIÓN MULTIMEDIA   |  www.ideasdementes.com

bottom of page