La Columna: Al menos la esperanza
- Annete Lewis
- 24 sept
- 2 Min. de lectura

Cuando el impacto con la pierna izquierda superó cualquier obstáculo que se le pudo aparecer, y terminó incrustándose el balón al fondo de la red, muchos se preguntaron ¿quién es ese?
Cuando Chivas parecía complicarse la existencia de nuevo, en un partido que pudo terminar en los primeros 45 minutos, con un muy amplio margen de ventaja, al final tuvo que apelar a una épica en defensa para evitar el empate y finalmente, a una grata esperanza de comenzar a cambiar un poco, lo que ha sido la triste historia del club más popular del futbol mexicano.
Christian Inda, un chaval de 17 años, que ingresó de cambio para disputar sus primeros minutos en el futbol mexicano, cumplió un sueño con el que, seguro, miles de jóvenes duermen en la humilde casa del barrio que los quiere convertir en esa gran historia. La pelota viajó lo que debía, completando ese sueño: debutar en primera y anotar gol en el triunfo de tu equipo, no debe existir nada mejor.
Pero en el “rewind” del juego, el 2 – 0 de Chivas ante Necaxa, lo anotó Santi Sandoval, joven de 18 años, que tiene como particularidad, ser hijo de uno de esos últimos grandes cracks incomprendidos, Luis Alonso “Negro” Sandoval, que también este año debutó en el primer equipo y ya pudo anotar y después, Armando González, de 22 años de edad, fue el que abrió el marcador. Tres goles y los tres, de sangre muy joven, de canteranos, de Chivas.
El triunfo va a quedar ahí, en la añoranza de Javier Hernández y Alan Pulido, en la disputa de WIlke por jugar y la irrupción que sueña todo aficionado, de una tercia de jóvenes que buscan derribar la puerta y si le suman que Ledezma también es joven (uno de los más “veteranos de esa generación), Efraín Álvarez tiene 23, Miguel Gómez 22, Castillo 23 y que era Govea y Romo los de mayor edad en el once titular, solamente Romo con 30 cumplidos, todos los demás por debajo de ese rasero y el 75 por ciento, por debajo de los 23 años… digan que no es para tener esperanza.
De ahí en adelante, podrán surgir debates sobre tal o cual, sobre el refuerzo, sobre el rendimiento, sobre la ideología y la globalización del futbol, pero cuando en Chivas destaca una generación, que encima careció de sus dos figuras más consolidadas a corta edad, pro estar en concentración mundialista… debe existir esperanza, debe haber algún resquicio para los aficionados a este equipo, debe existir.






Comentarios