La Columna: Se engaña el que quiere
- Annete Lewis
- 5 sept
- 2 Min. de lectura

Con el tema de la vuelta del ascenso y descenso deportivo al futbol mexicano, principalmente a las categorías principales del balompié en nuestro país. Y decimos eso porque, si usted piensa que ya se dijo la última palabra en este tema y que pronto (2027), se volverá a ese formato que premia a los buenos proyectos y castiga a los mediocres, déjeme decirle que, desde nuestra humilde opinión, eso puede afirmarlo alguien que comenzó a ver el futbol mexicano este año.
Para nada está dicha la última palabra y lo que buscan en la Femexfut, es que pase el mundial y cuando solvente ese compromiso, ya verá que no le estamos diciendo mentiras. Se las van a comenzar a cobrar y de una manera furiosa, porque una cosa es que el TAS haya emitido ya algunas medidas cautelares, a que sea un resolutivo final, ya en la federación se cansaron de estar jugándole al que no sabe y tendrán ya listo lo que se convertirá en respuesta a este clamor que iniciaron seis equipos. Hay cosas en el futbol mexicano que difícilmente van a cambiar y una de ellas es que, los dueños del balón no van a permitir que cualquiera se inmiscuya en su negocio. No sin que lo aprueben.
Significa pues que, si desde el TAS ya anunciaron que será hasta 2027, queda libre el año mundialista y desde este 2025, esos equipos ya no perciben el subsidio que se les entregaba, ahí es donde van a comenzar esos pequeños grandes problemas, porque hay equipos que no alcanzan libertad financiera sin esos dos millones de pesos mensuales y si en seis años no encontraron la forma de tener esa independencia económica, es muy complejo que, de la nada, se aparezca la fórmula que les permita tener dinero para vivir en la Máxima Categoría.
Quizá a la Femexfut se le olvidó de manera premeditada, informar que, la medida para erradicar el ascenso, es evitar que se aparecieran personajes que le resultan, al final, muy incómodos, como Fildel Kuri, que recién abandonó la prisión en la que estaba recluido por confrontarse con los dueños del balón. O sedes como Tapachula, que consiguieron el éxito deportivo, pero todos los equipos de Liga MX que jugaron ahí, se quejaron de todo lo que, normalmente, encuentran en una plaza de esa categoría.
A resumidas cuentas, el negocio sigue predominando y en la femexfut seguro tiene lista la respuesta, que irán esparciendo de a poco hasta que, dentro de poco, el TAS revierta algunas de las “ventajas” que presumen haber conseguido los equipos de la Liga de Expansión.






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