• EFE

La tormenta Eunice deja nueve muertos y paraliza el Reino Unido

Londres.- Este viernes, la segunda gran tormenta en tres días azotó el norte de Europa dejando al menos nueve muertos. Eunice derribó árboles a su paso, obligó a cancelar servicios ferroviarios y arrancó secciones del techo del 02 Arena de Londres.


El servicio meteorológico de Gran Bretaña informó que en la isla de Wight la tormenta Eunice generó una ráfaga de viento estimada preliminarmente en 196 kilómetros por hora (122 millas por hora), la cual se conside

ra la más fuerte jamás registrada en Inglaterra.


El fenómeno meteorológico, conocido como tormenta Zeynep en Alemania, avanza ahora hacia el continente europeo. Se han emitido alertas por fuertes vientos en Bélgica, Holanda, Dinamarca y Alemania.


La tormenta provocó caos en los viajes en Gran Bretaña, obligando a cerrar el puerto de Dover en el Canal de la Mancha, así como los puentes que unen Inglaterra y Gales. También fue interrumpida la operación de la mayoría de los trenes que entran y salen de Londres.


En Gran Bretaña murieron por lo menos tres personas, entre ellas un hombre en el sur de Inglaterra que falleció cuando un automóvil se estrelló contra un coche; otro hombre cuyo parabrisas fue alcanzado por escombros en el noroeste de Inglaterra, y una mujer de unos 30 años que murió en Londres al caer un árbol sobre un coche, informó la policía.


En Holanda, los bomberos declararon que tres personas murieron por la caída de árboles en Ámsterdam y sus alrededores, y una cuarta persona falleció en la provincia septentrional de Groningen tras chocar con su vehículo contra un árbol caído.


En la vecina Bélgica, un anciano murió cuando los fuertes vientos lo empujaron a un canal en la ciudad de Ypres. En el condado irlandés de Wexford, un trabajador del gobierno local murió mientras acudía al lugar donde se encontraba un árbol caído, según informó el ayuntamiento.


DAÑOS EN ESTRUCTURAS


El fuerte viento destruyó una parte importante de la cubierta del emblemático pabellón O2 Arena de Londres, con capacidad para cerca de 20.000 espectadores, de donde fueron evacuadas por la mañana cerca de mil personas, sin que se registraran daños personales.



Esos daños han obligado por el momento a cancelar el concierto de la banda Fugees que estaba previsto para esta noche en un pabellón que suele programar numerosos eventos deportivos y culturales.


Otras grandes estructuras, como el Puente del Milenio, que cruza el Támesis a su paso por Londres, y la cubierta del estadio del Tottenham, al norte de la ciudad, ondeaban visiblemente durante algunos momentos de la ventisca, aunque no se ha informado sobre daños.


Una de las tres grandes chimeneas de la estación eléctrica de Grain, a unos 60 kilómetros al este de la capital británica, se derrumbó sin provocar víctimas, según informó la eléctrica Uniper UK, que gestiona la instalación.

SERVICIOS DE EMERGENCIAS DESBORDADOS

La Brigada de Bomberos y el servicio de ambulancias de Londres declararon ambos un estado de "incidente grave" ante el elevado volumen de llamadas que registraba el teléfono de emergencias desde primera hora de la mañana.


El servicio de emergencias recibió entre las 10.30 GMT y las 13.00 GMTmás de 550 avisos, una cantidad de comunicaciones que habitualmente se acumulan en 24 horas.


La Asociación de Redes de Energía británica (ENA, en inglés), informó por su parte de que más de 190.000 clientes estaban sin electricidad esta tarde por la tormenta.


MAL TIEMPO DURANTE EL FIN DE SEMANA


La Met Office mantiene una "alerta amarilla" por fuertes vientos en la costa sur de Inglaterra para el sábado, aunque la incidencia de la tormenta en el resto del país se moderará después de esta noche.


Advierte, pese a todo, de que los daños sufridos hoy en numerosas infraestructuras continuarán dificultando los viajes en la mitad sur del Reino Unido durante los próximos días.


Aunque la potencia de Eunice ha superado a la mayoría de temporales de los últimos años, los expertos alertan de que se trata de fenómenos cada vez más frecuentes.


"Cada nueva tormenta parece batir récords. Llevo en esto 30 años y el tiempo parece que cada vez va a peor", declaró a los medios John Curtin, director de operaciones de la Agencia del Medioambiente británica.