• ALEJANDRA OROZCO

Las unidades rojas volvieron a las calles

Tuxtla.-Uno de los sectores que se vio más afectado por la pandemia y el cierre de las escuelas es el transporte escolar… muchos de quienes se dedicaban a este servicio tuvieron que buscar otras alternativas, y hay quienes tras tener estacionadas sus unidades, hoy están de vuelta en el negocio.


Por ejemplo doña Mary Santos, ella tiene 45 años trabajando en el transporte público, por lo que se considera pionera en el área, recuerda que inició cuando tuxtla terminaba en la Cabeza Maya, y aunque hace cuatro años ya no maneja, le dedica todos los días a esos niños y niñas que lleva y trae junto con su esposo, la escuchan y les da consejos.

“Mi misión es ir con ellos atrás, por eso en la pandemia yo me enfermé, pero le echamos ganas y aquí estamos otra vez… contenta, feliz, ya no me duele nada ni me enfermo de nada, ese es mi medicamento, ese es mi hobbie todos los días, trabajar, porque a nos pasa como los carros, si nos dejan ahí se nos pegan los huesos, así los carros se les pegan los fierros, así soy yo", reconoce.

También dice que se siente agradecida de ver nuevas generaciones de este trabajo tan humilde, tan bonito de trabajar con criaturas, pues sabe que no es fácil atenderlos, ellos se vuelven los responsables, aunque nunca han tenido detalles o problemas, porque al ser los dueños, ellos mismos manejan y considera que cada concesionario debería manejar su unidad para que estén en condiciones óptimas.

Su hijo, Luis Manuel García Santos, también es operador de transporte escolar desde hace más de 30 años, en estos dos años y medio tuvo que buscar otro tipo de ingresos, como dedicarse a las transmisiones por redes sociales, el ciclo pasado no se trabajó como era, sino un día si y un día no, entonces no podían cobrar completo, solo cuando daban servicio.

“Todavía persiste el panorama del miedo y muchos papás no quieren el servicio, aparte de que están muy gastados”, señala; actualmente tiene de sie7e a ocho niños, cuando antes tenía el cupo lleno de 12 a 15 niños por unidad, incluso los sacaban de varias escuelas, ahora tuvieron un incremento relativo en su tarifa por el alza del precio de la gasolina, pero considera que siguen siendo accesibles.


“Somos un servicio de transporte, de cuidadores y de nanas a veces, pero es parte del entorno de este trabajo, es ir a traer y dejar, esperarlos en la entrada y salida, estoy contento porque ya nos hacía falta estar cerca de los niños y tener el contacto, tristes porque no nos sale, tenemos compromisos de deudas por no trabajar estos años, como pago de tenencias, el servicio, el tarjetón, cursos, el seguro, para estar al día y en regla, se entiende porque llevan niños, un cupo que no es rotativo”, señaló.

Luis considera que por ser los dueños y llevar niños, son más responsables de no correr, manejar a la segura, por lo que pide a los conductores cederles el paso, no por prisa sino porque llevan niños, que no les cierren el paso, pues no usan chofer, aún así, señala que disminuyó la demanda pese a ser menos vehículos, todavía por el hermetismo o por el gasto, pero ya están de vuelta.

"Ya necesitábamos aunque sea ese poquito que siempre nos da el transporte, aunque ahorita créeme que lo que se está ganando es para pagar lo que se debe, pero gracias a Dios ya no sale de la bolsa, o ya no lo estamos buscando como lo hacíamos cuando la pandemia estaba muy dura", confesó.

En este sector hay mucha gente mayor y algunos jóvenes, él se dedicó a las redes sociales y así salió a flote, pero muchos compañeros dejaron el transporte, vendieron unidades, o las despintaron, otros fallecieron, ya son menos unidades pero aún así están felices de haber regresado.

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