Los Alebrijes Monumentales inundan de fantasía, tradición y color las calles de la Ciudad de México
CIUDAD DE MÉXICO.— Dragones multicolores, serpientes aladas y majestuosas criaturas híbridas transformaron las principales avenidas de la capital mexicana en un escenario interactivo de arte y mitología popular durante la decimoctava edición del tradicional Desfile de Alebrijes Monumentales.
El evento, organizado anualmente desde 2007 por el Museo de Arte Popular (MAP), reunió a cerca de 300 esculturas monumentales fabricadas mediante técnicas tradicionales de cartonería, papel y pintura. Acompañadas por 28 agrupaciones musicales, conjuntos de bastoneras y exhibiciones gimnásticas, las figuras partieron del Centro Histórico con destino a la Fuente de la Diana Cazadora, a lo largo de Paseo de la Reforma.

La muestra contó con la colaboración de artesanos procedentes de once estados de la República, además de incluir tres alebrijes confeccionados por personas privadas de la libertad en talleres de reinserción social de los centros penitenciarios capitalinos.
La exhibición de las esculturas continuará sobre las aceras de Paseo de la Reforma hasta el próximo 8 de noviembre, mientras que el certamen que premia las mejores creaciones artesanales otorgará sus galardones el 24 de octubre.

Del sueño febril a patrimonio cultural
El nacimiento de estas figuras se remonta al trabajo del maestro artesano Pedro Linares López (1906-1992), quien concibió las criaturas tras sufrir alucinaciones causadas por una grave enfermedad. Tras su recuperación, Linares empleó engrudo, papel y conocimientos de cartonería para dar forma a los seres fantásticos que observó en sus sueños.
La técnica y el concepto se expandieron con posterioridad a regiones como Oaxaca, donde artesanos locales como Manuel Jiménez adoptaron el concepto adaptándolo al tallado en madera de copal. En 2019, las autoridades capitalinas declararon los alebrijes de la familia Linares como Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México.








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