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  • ALEJANDRA OROZCO

Madre le da la vida dos veces a su hijo

Tuxtla.- José Luis fue paciente del Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) desde temprana edad, ya que padecía una insuficiencia renal que lo obligaba a recibir difíciles y prolongados tratamientos, lo que significó un golpe para toda su familia.



Su mamá, Herminia Hernández Dávila, recuerda con dolor que cuando un hijo requiere un órgano se vive una incertidumbre grande, cambia la vida rotundamente, entró al hospital para someterse a diálisis renal y la vida de su hijo, aficionado a jugar fútbol, cambió por completo... sin embargo, en 2018 pudieron formar parte de una hermosa estadística: de los que tienen una segunda oportunidad.


“Cuando lo diagnostican cambió drásticamente a una vida difícil, era llegar a las 6 de la mañana y salir a las 7 de la noche; a través de eso supimos de la donación de órganos y me hicieron el protocolo de trasplante, cómo no le iba a dar más vida a mi hijo, todo se dio; pude donarle el riñón que él necesitaba para tener el cambio de vida que tenemos”, señaló.


De no ser así, su hijo incluso podía llegar a morir, gracias a la donación se dio cuenta d que podemos dar vida a nuestros hijos, familiares o cualquier otra persona, y cómo no hacerle esa donación, si hay muchos pacientes en los hospitales esperando poder sobrevivir.


“Ahora estamos felices en la casa, con los cuidados necesarios como no comer mucha sal, no comer mucho condimento, no comer enlatados, pero cambió nuestra vida, mi hijo sigue estudiando, va a terminar la prepa y si Dios permite va a continuar la universidad”, dijo.


Por esta causa, fueron tres años que estuvieron separados de la familia, ellos son originarios de Ciudad Hidalgo, a la fecha siguen lejos pero todo ha transcurrido bien, por lo que le dan gracias a Dios, a los doctores y enfermeras que les dieron fuerza para seguir adelante.


Hoy, a sus 18 años, José Luis puede leer, ver películas, entrenar y hacer ejercicio para no aburrirse durante la pandemia, incluso confiesa haber pensado que su mamá no iba a pasar los estudios, pero gracias a Dios salió todo bien, y hoy quiere seguir estudiando hasta donde Dios lo permita para lograr su sueño y meta: ser médico.


"No tengo palabras para decirle a mi mamá, porque digamos que me dio otra vida, me dio una segunda vida que hay que aprovecharla al 100, gracias a Dios... aquí hay un ejemplo de que sí se puede, todo con la fe en Dios y salir adelante", finalizó.


La familia exhorta a la población a sumarse a la donación de órganos, ya sea o en vida o después de la muerte, pues es el acto de amor más puro y bondadoso poder regalar vida a través de un pedazo de nosotros, que será recordado por siempre, esto en el marco del 26 de septiembre, que se conmemora el Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos.

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