• CARLOS  LUNA

Migrantes prefieren no denunciar actos discriminatorios

Tuxtla.- Los migrantes centroamericanos que permanecen varados en la capital chiapaneca denunciaron que, a su paso por tierras chiapanecas son víctimas de abuso de autoridad por parte de las policías municipales de Tapachula, Arriaga y Tuxtla Gutiérrez, sin embargo, ante la falta de confianza en los organismos defensores de Derechos Humanos, no presentan su denuncia.


Detallaron que, en Arriaga, elementos de la Policía Municipal y la Guardia Nacional le piden dinero a cambio de transitar libremente, y al negarse son detenidos.

También la población los ha discriminado, una mujer de 54 años originaria de Guatemala pide monedas para poder comer en las calles de la capital chiapaneca y señala que ha recibido maltratos.

Hicieron un llamado a las autoridades del Instituto Nacional de Migración, para que brinde pronta atención a su petición de visa humanitaria y puedan seguir su camino con destino a los Estados Unidos.

La mujer migrante expresó que: “Todos somos seres humanos, se viene de un país para ir a Estados Unidos, de Guatemala, vengo de una caravana, como una semana, me han discriminado me han robado, la policía”

Los migrantes manifestaron que: “Aquí hay prácticamente familias que han vendido su nevera, televisor, motocicleta, el trabajo de su país para recoger cierta cantidad de dinero para poder venir y hacer este viaje largo, mucha gente que viene viajando desde Venezuela cruzando la selva de Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras”.

Los migrantes que salen de Venezuela, El Salvador, Colombia, Honduras, Guatemala, Nicaragua, por citar algunos países donde la violencia, la pobreza o la inseguridad impera, venden todos sus bienes, para buscar el sueño americano.

Algunos de ellos, expresaron que: “Aquí hay prácticamente familias que han vendido su nevera, televisor, motocicleta, el trabajo de su país para recoger cierta cantidad de dinero para poder venir y hacer este viaje largo, mucha gente que viene viajando desde Venezuela cruzando la selva de Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras”.

La mayoría de estos migrantes salieron de sus países y dejaron a su familia a la espera de que consigan más dinero al llegar a Estados Unidos y puedan emprender el camino a la misma dirección de cumplir el sueño americano.

Dejaron atrás a sus hijos y esposas, los que son solteros a sus madres o padres, pero su llegada a Chiapas retrasó su paso.