“Nos trajeron con engaños”: el drama migrante
- ALEJANDRA OROZCO
- 5 may 2022
- 2 Min. de lectura
Tuxtla.- Desde hace meses, las estaciones migratorias de Chiapas se ven abarrotadas por centroamericanos que solo quieren una cosa: ser atendidos, pues están de paso y quieren continuar hasta el norte del país.

Andrés López Fermín es uno de ellos, es venezolano y lleva ya cinco días en la estación El Cupapé, desde el domingo que los trajeron con engaños.
"Lo que quieren es que nosotros entremos pero al entrar no nos garantizan ellos que vamos a salir de ahí, nosotros lo que queremos es una solución, que podamos seguir hacia los Estados Unidos, nosotros no nos queremos quedar en este país", señaló.
El venezolano denuncia que hay unas 400 personas más retenidas en La Mosca, así como 70 mujeres y niños dentro de El Cupapé que fueron retenidos y solo fueron liberados ante la presencia de elementos de Derechos Humanos, quienes aseguran que a la comida le colocan yodo para dormirlos, se les hinchan los pies, las manos, hay baños insalubres, han aguantado condiciones de maltrato y solo piden que les den su CURP o Visa.
“Teníamos la cita de la visa el viernes pero los de migración nos dice que nos van a traer para acá para tomarnos la foto y darnos la visa, resulta y acontece que nos encerraron, y ya nosotras habíamos recién salido de Siglo XXI, lo que hicieron fue mentirnos, nos sacaron en plena madrugada a algunas, nos dieron medicamentos vencidos, sin darnos solución a la visa que nos ofrecieron, nos quieren retener y tenernos durmiendo en el piso, hay personas con enfermedades y ni siquiera hay insulina, nada garantiza nuestra seguridad”, señaló.

Este grupo de migrantes caminó por 45 kilómetros, pertenecen a la última caravana migrante que fue disuelta, lo que piden es la visa para poder trabajar y hacer cosas, incluso hay niños que se han enfermado en este trayecto y denuncian que no les han ayudado en nada; “prácticamente es un secuestro, yo tengo siete meses de embarazo y me dieron medicamentos vencidos, mi familia no sabe nada de mí,nos trajeron con un engaño”, señaló otra migrante.
Tendidos en el camellón, entre el paso de los carros y bajo el sol abrasador, los migrantes se agrupan esperando así presionar a las autoridades para que los atiendan, piden ser escuchados mientras niños y embarazadas tratan de resguardarse en un pedazo de sombra, quieren trabajar pero no pueden, no quieren causar molestias pero los ven para abajo, nadie escucha su necesidad.
“Utilizan el emblema de México para hacerle daño a quienes queremos llegar a nuestro destino… mi esposa nicaragüense tiene tumores, nos ofrecieron ayuda y nos mintieron, caminar y transitar no es un delito para que nos tengan presos, hacemos un llamado a Derechos Humanos, venimos sufriendo por un presidente dictador, queremos dignidad para un futuro mejor, somos seres humanos, no venimos a hacerles daño, nosotros no queremos pasar porque queremos pasear, nosotros queremos una dignidad para un futuro mejor, para esos niños, para esas mujeres que vienen embarazadas”, finalizó otro migrante.
Hasta la última conversación que mantuvimos con este grupo, nos comentaron que personal del Instituto Nacional de Migración (INM) se comprometió a otorgarles sus credenciales este viernes, por lo que probablemente hoy se despeje esta vialidad, y ellos puedan continuar su camino.








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