Patinando desde la Tierra de Fuego hasta la CDMX
- ALEJANDRA OROZCO
- 4 jul 2025
- 7 Min. de lectura
Tuxtla.- En esta ocasión pudimos platicar con dos invitados de altura, César Garrido, desde el bajo mundo del patinaje de la banda chilanga antaña, y Belén Tejeda, belleza, fortaleza e inteligencia, una patinadora que ha superado la adversidad con una lesión similar a la fractura que tuvo Darko, desde la Tierra de Fuego, el último extremo del continente americano, ella representó a la selección argentina y hoy está de aventurera en México, Daniel la conoció en el mundial en Roma en septiembre del año pasado, que fue una gran aventura.

“Por el trabajo que a veces hace uno y por la constancia, nos dieron la oportunidad de ser el coach de la selección nacional, saber llevar las cosas y tratar de ver cómo se puede hacer de una manera más fácil, súper experiencia, estuvo bien chido, la pista, yo la conocí pegándose unos mameyazos, que la sacaba casi cargando, pero ahí andaba con unos patines bien podridos, sin ruedas, pero quién te quita la experiencia, cruzar el charco, la primera vez saliendo del país”, dijo Daniel.
Allá, en la nieve y el viento, Belén empezó a patinar en la calle, no había skatepark, no sabía lo que era un roller agresivo, no hay una generación anterior a la suya, eso fue en el 2013 más o menos, tenía como 13 años y patinaba así, salía todo el día a la calle, estaba desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, paseando por la ciudad, cuando tienes el viento a favor, genial, si no, no patinas, depende mucho del clima, del viento, de 100 kilómetros de viento, de la nieve 18 bajo cero.
“Tienen tres ciudades que son Río Grande, donde soy yo, que ahí predomina el viento, está Tolhuin, que literalmente es un pueblo, después está Ushuaia, que ahí está todo lo turístico, están los cerros para hacer esquí, para hacer snowboard y ese tipo de cosas, pero es un poco caro para el resto de las ciudades, abrieron un skatepark en 2015 y llevaron a gente de Buenos Aires, que es como el Ciudad de México, pero a nivel Argentina, entonces, trajeron patinadores a una demostración y yo vi chicas patinando, girando, deslizando, y yo, ¿qué es eso? Enamorada, amor a primera vista, porque a mí ya me gustaba esa adrenalina y saltar”, recordó.
Relató que ella iba rápido, juntaba palos, altos o largos, y se ponía a saltarlos, para ella era un juego, no era como un entrenamiento realmente, y cuando abre el skatepark fue como, wow, sí quiero aprender a hacer todo eso, estuvo como tres años igual, golpe tras golpe tras golpe, no entendía mucho las rampas, pero una vez que las entendió, no se quiso bajar, fue un proceso largo el aprendizaje, después empezó a viajar ya más adolescente, a conocer la banda, los vieja escuela, que te tiran los consejos, ahí fue cuando todo cambió, ahora es feliz y está aquí.

Por su parte, César, mejor conocido como Comino, un día llegó a vivir a un edificio y siempre veía a un vecino que patinaba padre, siempre lo veía patinando pero no le hablaba por tímido, hasta que un día se presentó con él, tenía como 14 años, le prestó unos Panam y a la primera le gustó, iba a toda velocidad, hasta que un día llegó un amigo biker, que pusieron una rampa para brincar en tal lugar, nada más había una rampa en medio y una fila de skaters, rollers y bikers para aventarse en medio del espacio, así fue como conoció el brincar, un día estaba viendo la tele en el Canal 11, y salió un programa de ASA Pro Tour, y dijo, ¿a poco se puede hacer eso con los patines?
“Ya vi a Aaron Feinberg y a todos los pros, morritos, y ya le estaban dando bien pesado, ese concurso era para volverse pros, si ganaban, se volvían pros, entonces dije, yo quiero hacer eso, y vi los patines, anteriormente ya los había visto en una película, pero yo no sabía que eran para eso, yo empecé a ver videos de John Julio, de Brian Shima, iba a comprar los cassettes y era todo en inspiración, y mi vecino, con el que yo veía patinando, se volvió roller también, ya nos íbamos a patinar al Val Skate hasta que hicieron las rampas, la media tubería, la mini, y ahí conocí a toda la banda podrida, vi llegar y vi desaparecer rollers”, recordó.
Recordaron que si querías darle con la banda chida, tenías que pasar por el bullying, esa generación era así, también es un tema de época, antes eran más puristas que estas generaciones anteriores, el poser hoy en día no tiene tanta discriminación, a la nueva generación hasta como que le da un poco de pena, no lo agarra como cotorreo, porque le dices ahorita a un morro que está patinando poser o erizo, va a decir, qué onda, pero su generación era diferente, y sienten que eso es lo que frenó el crecimiento del deporte en aquella época, porque no se compartía, una cosa era el bullying en cotorreo y otra cosa es ser más manchado.
“En Argentina no me pasó tan así, me pasó quizás un poco más leve de las bromas, que ya cuando te la dicen una, dos, tres, cuatro, ya en un momento te rompen las pelotas un poco, como que te dicen, te falta tubo y te falta tubo, a mí me joden mucho con eso, pero yo a mis tiempos, no le tengo que mostrar nada a nadie, a mí me gusta hacer rampas, me gusta volar, nací en un bike park que no tiene street, no conozco a nadie que me haya dicho, vení, vamos a hacer street, al final todos te piden qué es lo que tenés que hacer patinando, pero nadie te dice, vamos, ahí fue cuando dije, bueno, ahora me pasa acá que disfruto mucho del patín, porque tampoco trato de llenar esas exigencias que te impone también un poco la comunidad, que por ser mujer tenés que cumplir esto y si no cumplís esto es porque no patinas bien, como que se ponen así, pero a mí me vale, ahora juego blade”, confesó Belén.
Eso fue lo que la hizo enamorarse de México, se sintió en casa, en todos lados, a donde iba recibía mucho cariño, mucha atención, pero en ese sentido de que siempre alguien está pendiente, te falta esto o comiste, ese tipo de cosas, la hicieron sentir súper bien, como que te hace no extrañar tu casa, la familia siempre es la familia, pero como que uno no tiene el tiempo de entristecerse por tener lejos a la familia, porque acá ha estado rodeado de ella, entonces está bonito, como todo, siempre hay gente buena y gente mala, pero también depende de uno a lo que le presta la atención, ella prefiere prestarle atención a la gente que sí le hizo enamorarse de México.
César estuvo un rato con Centro Roller, en Val Skate le patrocinaban la entrada, porque ya llegaba diario y le decían que ya no pagara, luego en la de Heaven, unas que otras cosillas que le daban los de la Mexcrew, unos tenis, una playera, una gorra, y cosas así, cosas chidas, le llegaron a dar patines y estaba chido; en fin, el chiste del patinaje, coincidieron, es que todos lo hacen muy bien, pero cuando alguien le mete un estilo diferente y se ve bonito, se convierte en arte, ser auténtico es lo primordial para el momento de patinar, técnicas hay una sola, pero al final cada uno patina a su forma, a su manera, al escenario de una competencia, te sumaría puntos tener un estilo.
“En el mundial sí cambió mucho la fórmula de lo que es la competencia y el patín, pero yo considero que si vas a una Blading Cup, es lo mismo, es tu modo de competencia, a lo que vas vos, pero el mundial sí tiene como más, ahora valen más las piruetas, sí se puntúa en ese tipo de cosas, las líneas con muchos trucos”, dijo Belén, César añadió que en esas competencias son unas rampotas y casi no hay spot, entonces, rielar es más calle de la calle, en barandales y de esa onda, Daniel y Darko se acostumbraron a que entre más largo el barandal, más loco y más inclinado, mejor.

Como en los videos que veían de toda esa banda, pura calle, no había parque, los parques estaban cerrados, casi no había al aire libre, aquí rara vez ves un spot que tuviera bastantes tipos de bajadas, porque las han distribuido en rampas, en barandales, ahora sí que es normal, hay muchos tipos de competencias, ahorita ya de rigor está la media tubería, los bowls y el street, y es diferente cómo califican todo, por ejemplo, Christian en street se aventó unos piruetas, pero ya no te las cuentan tanto en el aire, te las cuentan más en parques, ahí tienen que estar pensando qué van a hacer, pero al final de cuentas, en lo que todos salen ganando es que se está volviendo más popular.
“Ya se federó, que está chido también, porque toman un poco más de seriedad, ya podemos involucrarnos como entrenadores, como patinadores para pedir una opinión y también solicitar que respeten nuestros derechos como patinadores y que nos hagan pistas de calidad, que los que construyen parques pues siempre se equivocan en algún lado, en la transición, en el copying, porque si un parque no está patinable, ya valió”, añadió César, ahorita afortunadamente, ya hay una instancia donde tocar la puerta, que esperan que ahora la instancia apoye, y este problema ocurre mayormente en toda Latinoamérica, menos Brasil, ellos llevaban a la competencia su fisioterapeuta, kinesiólogo, coach, fotógrafo, todo, Brasil es un ejemplo en deporte y cultura, tienen otra mentalidad.
Añadieron que para los rollers, la industria siempre ha sido más difícil que se conozca, antes cómo costaba trabajo conseguir llantas, hace 20 años, a la fecha no hay en Chiapas de las especiales, hay que pedirlas, pero antes era peor, a ver si te llegaban… actualmente, Belén está dando clases en CDMX, la puedes encontrar como belentejeda98 en Instagram, por su parte, César está ‘rayando a la banda’ y ahorita quiere meterle a las clases, lo encuentras como César Garrido Moreno en Facebook, nuestros invitados se despidieron agradecidos por la invitación, contentos, impulsando la profesionalización de las nuevas generaciones, asimismo, serán parte de la certificación de los patinadores del American School, gracias a El Sie7e, Green Car y Evolution por las facilidades para la realización de este programa.








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