• Mario Aquino

¿Qué pasaría si te enteras que Thomas Alva Edison no fue el inventor de la bombilla?

Tuxtla.- A lo largo de la historia humana han sucedido procesos cruciales para nuestra existencia, desde grandes acontecimientos e inventos que aún están vigentes; aunque en ocaciones somos inculcados a ver erróneamente el hecho sucedido, esto se debe a las versiones “vencedoras” que se nos trata de imponer, desacreditando todo el proceso como si no tuviese importancia. Existe el rumor que el estadounidense Thomas A. Edison le plagio a un científico mexicano la magnífica idea de la bombilla incandescente, pero ¿cómo pasó eso?



Don Francisco Javier Estrada Murguía, nacido en San Luis Potosí en febrero de 1838; inicia su formación académica en una escuela lancasteriana y a finales de 1849 viaja a la capital de la república para ingresar al colegio de San Ildefonso, posteriormente regresa a su tierra natal para continuar su formación en el área de matemáticas. Circunstancias especiales obligaron el abandono de sus estudios en Física, retomándolos en la Escuela Nacional de Medicina durante 1860, cursando materias como Química e Historia Natural, hasta recibir el título de farmacéutico.


Sus primeros experimentos sobre electricidad no alcanzan el éxito esperado como lo llego a manifestar en alguna ocasión, más sin embargo siempre los sellaba con una extraordinaria originalidad. Uno de los momentos más importantes de su vida fue en 1868, cuando imparte una cátedra de física, a lo cual el Lic. Salvador Penilla dice: “Con brillante actuación de mentor ante las juventudes potosinas, moldeando la inteligencia de sus discípulos. Sus explicaciones sobre los fenómenos físicos y su diversa aplicación en el campo, le acarrearon un prestigio como docente”

Este personaje fue un magnifico innovador, lamentablemente gran parte de sus estudios, invenciones, aplicaciones de la física y varios de sus inventos, fueron plagiados descaradamente, uno de ellos fue la nueva máquina “Dinamo” eléctrica la cual se echó a andar en San L. Potosí durante 1868, fue mandada a construir a Francia dos veces con los planos así como las explicaciones correspondientes, lo curioso que nunca recibió algún tipo de respuesta, y años después la misma maquina con el nombre de “Dinamo Eléctrico de Grame” se mostró en la exposición de Viena en 1873.


La lista de inventos continúa siendo extensa, alguno de estos son: el barómetro de mina, termómetro metálico, instrumento para medir la velocidad de la electricidad, rayos solares como potencia motriz, el hielo como sustitución de combustible, telégrafo impreso potosino, micrófono transmisor a gran distancia, sismógrafo y en 1886 patento la comunicación inalámbrica entre los trenes en movimiento con estaciones telegráficas, lográndolo 9 años antes que Guillermo Marconi el inventor de la radio, pero el invento más notable que se le asocia fue el “foco”, creando la luz incandescente, queriendo convertir a San Luis en la primera ciudad en el mundo quien contaría con luz eléctrica, pero ¿Cómo inicia este rumor?



Todo inicio cuando el director del periódico oficial del estado da a conocer su muerte en 1905, mencionando: “Otro aparato cuya inversión se apropió un americano”, posteriormente distintos personajes dan un discurso asemejando este hecho, siendo años posteriores cuando un encabezado en la primera plana decía: “Un potosino y no Edison, invento la luz incandescente”. Con forme el paso del tiempo este rumor fue agarrando fuerza, pues se menciona que Edison tuvo contacto con Franco en Zacatecas rumorando de igual forma que ahí había nacido Thomas Alva Edison.


Utilizando diversos encuentros y la situación de salud delicada de Estrada, se aprovecho de estos momentos para adueñarse de varios inventos. Obtuvo grandes reconocimientos y fue muy admirado, lamentablemente la cantidad de plagios que vivió no fueron benefactores para él, la prensa internacional dijo: “Es un sabio de primer orden, que ha llamado la atención de las sociedades científicas extranjeras, que tienen en gran estima sus bastos conocimientos, hoy vive este sabio ilustre ciego, paralítico y en la miseria”