Ser paramédico, vocación de servicio y humanidad
- ALEJANDRA OROZCO
- 7 jul 2025
- 3 Min. de lectura
Tuxtla.- Cada 8 de julio, se conmemora el Día Internacional de los paramédicos, que si bien tiene su día nacional en México, en esta fecha se le rinde homenaje a aquellos profesionales que actúan antes de llegar al hospital, incluso, muchas veces antes de que cualquier otra instancia llegue, en Chiapas hay una gran vocación de servicio, Ignacio Albores Hernández es muestra de ello, quien actualmente coordina las emergencias en la Delegación Estatal de la Cruz Roja.

“Llevo 26 años en la institución, decidí entrar cuando tenía 16 años, cuando un grupo de jóvenes del comité de juventud de esta institución llegó a hacer una convocatoria para un curso de primeros auxilios en la preparatoria donde estudiaba, recuerdo que tenía amigos a punto de terminar que querían estudiar medicina y yo los acompañaba al curso, al final muchos se salieron, otros estudiaron administración, yo fui el único que continuó en el comité, después, pasé al área de socorros, donde empecé a dar servicios de atención prehospitalaria”, señaló.
Pese a que un paramédico y un enfermero trabajan en el ámbito de la salud y comparten el objetivo de salvar vidas, sus funciones, entornos y enfoques son muy distintos, los paramédicos se especializan en la atención prehospitalaria, es decir, fuera de clínicas y hospitales, su trabajo comienza en el lugar de los hechos ya sea la calle, un accidente, una casa o donde ocurra la emergencia, están entrenados para actuar con rapidez, en situaciones de crisis, con decisiones que deben tomarse en segundos, para estabilizar al paciente, mantenerlo con vida y trasladarlo con seguridad al hospital.

“Lo más difícil que me ha tocado atender es cuando se trata de niños, cuando presentan alguna lesión severa por accidentes automovilísticos, por caídas, aunque lo más fuerte es cuando toca atender niños quemados, es algo complicado de atender, tener esa imagen del paciente es bastante fuerte, hay que dejar eso atrás para regresar a las atenciones prehospitalarias y es complicado, a veces esa imagen queda en la mente y siempre recordamos aquel momento, más si son situaciones complicadas”, compartió.
Convertirse en paramédico es un camino que exige vocación, resistencia física y temple emocional, para ello existe la carrera como Técnico en Urgencias Médicas, con módulos básicos, intermedios y avanzados, entre las aptitudes necesarias destacan una buena condición física y salud emocional, toma de decisiones rápida y eficiente, comunicación clara con pacientes y personal médico, tolerancia al estrés y empatía; la carrera puede durar entre 2 y 3 años, e incluye prácticas reales intensas, además de actualizar sus certificaciones constantemente.
“La mayor satisfacción está, primero, en la atención de todos los pacientes, salvaguardar la vida, trasladarlos a una instancia de salud con signos vitales, la otra es cuando damos atenciones y al final se escucha esa palabra de ‘gracias por apoyarme’, ‘gracias por atender a mi paciente’, o los mismos pacientes que te dan las gracias, esa es la mayor satisfacción, uno de los principios fundamentales que tenemos en la institución es la humanidad, como ser humano que estamos en servicio, eso hace que nos volvamos más humanos, no solo adentro sino afuera, con amigos, familiares, con los propios hijos nos volvemos más humanos”, destacó.

Por otro lado, mencionó que el mayor sacrificio que hacen es la seguridad, ya que muchas veces las atenciones ponen en riesgo su vida dependiendo de las condiciones en las que encuentren al paciente, si son incidentes de alto riesgo, casas inundadas, bajar un barranco, ellos ven por su seguridad, pero el sacrificios es por encontrarlos con vida y trasladarlos sin ninguna situación de inseguridad u otra que ponga en riesgo la vida, además de los reclamos de la familia, porque siempre están más tiempo en la Cruz Roja que en reuniones familiares, incluyendo los 24 de diciembre o los cumpleaños.
“Cabe recordar a la población que la Cruz Roja está para salvaguardar la vida de los pacientes y de la ciudadanía, no solo de manera prehospitalaria, sino en desastres naturales u otras situaciones que ponen en riesgo su bienestar, familia y salud, recuerden que vamos a estar siempre, las 24 horas del día habrá personal capacitado y calificado para cubrir atenciones, cada vez que vean una ambulancia, es para ayudar a la ciudadanía en cualquier situación que pueda comprometer su vida”, finalizó.








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