¿Vale tanto un jugador de futbol?
- Annete Lewis
- 10 may 2024
- 2 Min. de lectura

El tema de moda en Europa en estos días es el precio de Neymar para llegar al Barcelona. El precio real, pues cuando todo pensaba que había costado menos de 60 millones, la justicia española ha decidido que existen algunas irregularidades en la negociación, pues entre cláusulas de confidencialidad no se contó la historia completa que hoy ya provocó la dimisión del Presidente del club catalán, Sandro Rosell, quien tendrá que comparecer ante la justicia respecto a este tema.
Recuerdo que, cuando el Real Madrid anunció la contratación de Gareth Bale, el escándalo por su precio fue tan criticado desde el mismo seno del conjunto azulgrana, que justo ahora se les ha venido encima una bola de nieve igual o mayor cuando, de a poco, se van conociendo los números de una transacción.
Hablar de más de 100 millones de dólares para comprar a un jugador, ya es hablar de cantidades incorrectas, imprudentes… Increíbles. El futbol ha sido desde siempre el escaparate para tener modelos, ejemplos a seguir y uno que otro endiosado que pasa, hace fiesta y desaparece; sin embargo, ahora también podrá ser ejemplo de esa “ingeniería económica” que disfraza negociaciones y que suele ocultar a quienes no le hacen mucho bien a este deporte que ya trasciende más el tema deportivo, que debería ser el que interesa.
Dicen que Neymar, quien está llamado a ser la próxima figura del balompié mundial, costó casi 150 millones de dólares, lo que fácil cuesta comprar un par o hasta tres franquicias del futbol mexicano importantes. Todo ese dinero concentrado en un jugador que todavía está lejos de cumplir las expectativas, me parece una situación bastante complicada para ser lo que rige al futbol mundial, el dinero sigue siendo la prioridad de los últimos años.
Barcelona obtuvo, de gratis y por un dirigente, un problema que no debería afectarle en la cancha, pero que tampoco le traerá algún beneficio, pues Neymar está lesionado y cuando las cifras se den a conocer, seguramente habrá más de uno (Messi), que reparará al conocer que sigue sin ser económicamente lo mejor del Barcelona.
No hacía falta un problema de este tipo; sin embargo, es un hecho que lo del Barcelona es un problema que traerá alguna que otra consecuencia para los protagonistas, pues Rossell tendrá que ir ante la justicia y uno que otro implicado en este tema tan complejo como son las actuales negociaciones de los futbolistas y es ahí donde surgen las interrogantes, ¿vale tanto un jugador de futbol? Sin duda es un problema serio que debería ir cambiando la tendencia.








Comentarios