• ALEJANDRA OROZCO

¡Bienvenida, Elisa! La aventura apenas comienza


Tuxtla.- Este martes, casi no pude dormir: sabía que era la última noche que pasaría antes de que cambiara mi vida para siempre, sabía que al otro día iniciaba una vida nueva y que ni siquiera tenía idea de todo lo que estaba a punto de pasar.

A las 7:20 de la mañana, llegamos al hospital y me tomé la ultima foto con mi panza de 38 semanas de gestación, nos registramos y subimos al cuarto donde me esperaba una bata y todo lo necesario para internarme y esperar a la enfermera.

No solo era mi primera vez como mamá, sino también mi primera cirugía en la vida, por lo que estaba un poco nerviosa, aunque más emocionada. A las 8:50 me subieron a quirófano, me comenzaron a preparar, me pusieron anestesia epidural, escuché a los doctores platicar y prepararse, mientras mi marido y mi hermana esperaban en un cuarto conjunto para poder entrar a la cirugía.

Es raro estar anestesiada, esperaba no sentir dolor, pero la verdad es que sí se sienten molestias y la presión de estar siendo intervenida. Cerca de las 9:30, entraron mis refuerzos a escena para tranquilizarme -bueno, mi hermana a grabar la cirugía-, Rodrigo a tomar mi mano y juntos esperar nuestro gran momento.


“Ya en dos o tres minutos vas a ver a tu nena”, me dijo la anestesióloga, tranquilizándome ante la molestia que estaba sintiendo... y así fue: a las 9:35 de la mañana, Elisa llegó a este mundo, llorando fuerte y pataleando, llena de vida y con una energía que me hizo llorar ahí mismo.

En cuanto la sacaron, me administraron un tranquilizante, mientras Rodrigo y Sofi pasaron con la pediatra al cuarto conjunto para evaluar, limpiar y vestir a Elisa, que pesó 2.800 kilos y midió 49 centímetros, la perfección en un pedacito de carne que es ahora mi vida entera.

No les voy a mentir: el primer día fue quizá uno de los más difíciles de mi vida, entre el shock de volver de la anestesia, sentir un dolor que no había experimentado, tratar de caer en la cuenta de que ahora soy madre, no poder ni ir al baño sola y querer atender a mi bebé, recibir a las visitas que con mucho amor llegaron a conocerla... pero todo fue mejorando hora con hora.

Es cierto, ser mamá es indescriptible... es una mezcla de emoción, amor, muchas preocupaciones y ganas de ser lo suficientemente buena para ella, la frustración de tener que recuperarme antes de poder ayudarla a ella a adaptarse a este mundo, y créanme que todavía la veo, y no alcanzo a entender que ahora, es una parte de mí, es mi vida.

Lo describiría así, como un shock, mezclado con la ola de hormonas que me invade, la veo y lloro por la dicha de que sea tan perfecta, así como lloro por no sentirme lista todavía para llamarme mamá, o porque extraño a mi perrita ahora que estoy en casa de mi mamá recuperándome de la cirugía.

No sé qué haría sin mi mamá, ella se está encargando de enseñarme a serlo, me ayuda a moverme, a alimentarme, me apapacha, hace todo lo que ahora no puedo por mi misma, ahora que me siento en el momento más vulnerable de mi vida, pero también el más feliz; en estos tres días he aprendido que el apoyo de familia, amigos y pareja es fundamental en este proceso, pero también he aprendido que todo mejora gradualmente y que todo, absolutamente, vale la pena.

Y ahí la llevamos... echándole ganas a la recuperación, a la lactancia aunque duela, a llorar para que se me pase lo “chipi” y a ver su carita preciosa para no dejarme vencer por un pensamiento pasajero, por una preocupación sin sentido, porque al final sé -hasta ahora que lo estoy viviendo- que todo esto es parte del proceso y que estoy aprendiendo a ser mamá.

Elisa tiene la nariz y la boca de su papá, pero definitivamente sacó mis ojos. Es pequeñita, le gusta acomodarse en mi pecho, tiene los dedos largos, hermosos, le encanta taparse la cara con las manos y casi no llora, solo cuando tiene hambre... Elisa es una bendición en forma de bebé que, a tres días de su llegada, me está cambiando la vida por completo.

#Maternidad #ReporteSie7e #2a

¿TIENES ALGUNA DENUNCIA O ALGO QUE CONTARNOS

EL MEDIO DE TODAS LAS VOCES

El Sie7e de Chiapas es editado diariamente en instalaciones propias. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional de Derechos de Autor: 04-2008-052017585000-101. Número de Certificado de Licitud de Título y Certificado: 15128.

Calle 12 de Octubre, colonia Bienestar Social, entre México y Emiliano Zapata. C.P. 29077. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Tel.: (961) 121 3721 direccion@sie7edechiapas.com.mx

Queda prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de esta casa editorial y/o editores.

NAVEGA

¡SÍGUENOS!

  • Facebook
  • Twitter
  • YouTube
  • Instagram
  • Spotify
  • Apple Podcasts
  • Soundcloud
  • LinkedIn

© 2020. DISEÑO WEB Y PRODUCCIÓN MULTIMEDIA   |  www.ideasdementes.com