Alianza contra el hambre: Amplían programa que redujo drásticamente la desnutrición en Guatemala
- Redacción
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Ciudad de Guatemala, (EFE).- En un esfuerzo empresarial sin precedentes para combatir una de las crisis humanitarias más profundas de la región, el Grupo Financiero G&T Continental se convirtió en la primera compañía en amplificar el modelo del programa 'Guatemaltecos por la Nutrición'. Mediante una inversión superior a los 20 millones de quetzales (aproximadamente 2.6 millones de dólares), la corporación extenderá por cinco años un plan de intervenciones integrales en salud que ha demostrado una efectividad histórica: reducir hasta en 17 puntos porcentuales la desnutrición crónica y desplomar del 6% al 0.38% la desnutrición aguda en las localidades donde ya opera. Esta nueva fase proyecta beneficiar a más de 45,000 personas en condiciones de alta vulnerabilidad social, incluyendo a unos 5,000 niños de comunidades rurales.

Las acciones operativas se focalizarán de manera intensiva en el municipio de Chiantla, ubicado en el departamento de Huehuetenango, una zona caracterizada por su gran altitud, escasez de agua segura y severas dificultades para la diversificación agrícola. A diferencia del asistencialismo tradicional, el director ejecutivo del programa, José Silva, y la vicepresidenta de Sostenibilidad de G&T Continental, Iveth Suárez, explicaron que el modelo no se basa en la simple entrega inmediata de suplementos alimenticios, sino en atacar directamente las causas estructurales de la pobreza. Para lograrlo, equipos multidisciplinarios integrados por médicos, nutricionistas, enfermeros e ingenieros agrícolas vivirán directamente en las comunidades de la montaña implementando ejes de agua y saneamiento, fortalecimiento de la economía familiar, estimulación temprana y acceso a alimentos.
El éxito del programa radica en su riguroso enfoque científico y de rendición de cuentas. De los primeros 350 niños atendidos con desnutrición aguda, el 93% logró una recuperación totalmente sostenible, logrando que la prevalencia de desnutrición crónica cayera drásticamente frente a la línea base medida en enero de 2025. Toda la metodología y los 57 indicadores de impacto —que abarcan desde controles prenatales y vacunación hasta esquemas comunitarios de ahorro y producción de hortalizas adaptadas al clima de la meseta— serán auditados de forma externa por expertos de la Universidad Católica de América, con sede en Washington, mediante rigurosos estudios comparativos con grupos de control científico que se celebrarán a finales de este año.
La estrategia de salida del proyecto está diseñada para garantizar que los cambios higiénicos, productivos y de salud sean permanentes dentro del tejido social. Durante los primeros dos años, el personal especializado brindará un acompañamiento de campo intensivo para capacitar a los liderazgos locales, tales como comadronas, fontaneros, madres guía y facilitadores agrícolas. A partir del tercer año de ejecución, las capacidades serán asumidas de forma progresiva por los propios habitantes de Chiantla, permitiendo que hacia el quinto año el equipo externo retire su participación, consolidando así un modelo autosustentable de desarrollo humano que sirve de referencia para todo el sureste y Centroamérica.




