• EFE

"Babalawos" cubanos pronostican enfermedades respiratorias y piden prudencia

La Habana.- Este será un año de enfermedades respiratorias, cardiovasculares y trastornos del sistema nervioso, pronosticaron este domingo los sacerdotes de la santería cubana o "babalawos", que pidieron también humildad e higiene para 2022.



La predicción parte de la llamada "Letra del Año" presentada este domingo a la prensa en la Asociación Cultural Yoruba de Cuba y que es el resultado de la tradicional reunión entre Nochevieja y el primer día del año de un grupo de sacerdotes de Ifá de todas las familias de la santería de la isla.


Los "babalawos" advirtieron asimismo que el 2022 estará regido por Obbatalá, el orisha mayor de la religión yoruba, el creador de la Tierra.


Las advertencias de los consagrados al culto de Ifá llegan en un contexto especialmente significativo para la isla, por la grave crisis económica y el repunte de los casos de la covid-19, luego de lograr un control sobre la pandemia en los últimos meses del año pasado.


RECOMENDACIONES DE LA "LETRA"


El oráculo de las religiones afrocubanas contenidas en la "Letra" recomienda "evitar la soberbia y las malas formas", velar por la higiene y prestarle más atención a la educación de los niños y jóvenes.

El respeto al matrimonio, tener más prudencia para evitar catástrofes, humildad, paciencia y unión forman parte del vaticinio de los "babalawos" para el año que recién comienza.


Las indicaciones resuenan tras un año marcado por la pandemia y el cierre de los colegios por el coronavirus, pero también de las protestas sociales y la polarización política

Los sacerdotes piden además "establecer acuerdos favorables sobre políticas migratorias para evitar pérdidas de vidas humanas", especialmente en un momento en el que se dispararon las salidas ilegales de cubanos que intentaron llegar a Estados Unidos a través del Estrecho de la Florida.


El oráculo contiene asimismo refranes como: "rey muerto, rey puesto", "todo lo tengo, todo me falta", "mientras hay vida, hay esperanza" y "dios le da barba a quien no tiene quijada", con rápidas aplicaciones en el actual contexto de escasez e inflación galopante.