Chiapas necesita seguridad y salud
- Redacción
- 19 feb 2020
- 3 min de lectura

Ahora abrimos cualquiera de las redes sociales y parece estar pintado del rostro de Fatima y no es para menos, este caso nos esta haciendo concientizar. El crimen de Fátima ha escandalizado a un país acostumbrado en los últimos años a desayunar con las noticias más crueles. En México mueren asesinadas 10 mujeres al día. En total, son más de 90 homicidios en 24 horas. Mientras que al menos ocho de cada 10 delitos no reciben una sentencia condenatoria. El umbral de hartazgo e indignación de la sociedad mexicana , tantas veces puesto a prueba, cuenta ahora con un nuevo espolón. Un movimiento feminista cada vez más fuerte y visible, que desde la protesta en las calles al trabajo en las organización de derechos humanos, está elevando la presión sobre las instituciones. Ante esto reclaman un cambio de paradigma en el diseño de las políticas públicas con perspectiva de genero. En menos de una semana, México ha asistido a dos crímenes especialmente sádicos contra las mujeres. El viernes pasado, Ingrid Escamilla, de 25 años, fue asesinada por su pareja, quien confesó en un vídeo brutal filtrado por las autoridades la saña con la que había acabado con su vida. Las fotos del cuerpo de la joven aparecieron en las páginas de los medios de comunicación locales. La socióloga y antropóloga del Conacyt Patricia Ravelo Blancas alerta un grado de descomposición social vinculado con la violencia extrema del crimen organizado, pero que se reproduce cada vez más en otros campos y que tiene que ver también con las ruptura de lazos sociales, afectivos y culturales provocada por la pobreza, la impunidad y la desigualdad. Ahora es importante estar pendiente siempre porque esto no fue de ayer sino de siempre que existe la delincuencia. Chiapas es un estado vulnerable a toda esta situación. Y todos en absoluto somos los que debemos cuidarnos porque nadie lo va a hacer. Ahora cambiando en totalidad del tema, no seria bueno dejarlo en visto, y es que urge resolver el desbasto en los hospitales de Chiapas, un problema añejo que los gobierno anteriores no resolvieron y parece que este va por el mismo camino; por ejemplo, el Hospital Belisario Domínguez del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), en Tuxtla Gutiérrez, presenta precisamente desabasto de medicamentos, el rezago es grave, hay pacientes que le deben desde el primer trimestre del año pasado, las recetas han caducado y para volver a solicitar la medicina hay que solicitar cita con el médico, la cual se proponga desde los tres a los ocho meses, tiempo en que el enfermo debe prevalecer sin medicamentos y en espera de que para la siguiente cita sea posible obtenerlo.

En la farmacia ubicada en la entrada del hospital el personal pide atención a los letreros, es decir, carnet en mano, adulto mayor acompañado, recetas firmadas y a la hora de entregar la noticia es la misma, sabe qué, este medicamento no ha llegado, hay que esperar para la siguiente semana, así que la situación sigue sin atención, hay que esperar primero pasar una vez más con el médico para que extienda nueva receta, no obstante, la cita se proponga por varios meses más. Y bueno al final es necesario poner un alto, dar respuesta porque no podemos seguir viendo pasear por todo Chiapas la palabra “Salud”, sino en realidad los hospitales están para morir en desabastos.






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