Construir más muro, un "show político"
- EDITORIAL
- 19 oct 2023
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Actualizado: 19 oct 2023

Nayda Álvares apaga su pequeño vehículo y arruga la nariz. "Aquí huele a jabalí", alerta. En el terreno que ha pertenecido a su familia por generaciones, y que se extiende a orillas del valle del Río Grande, en la frontera entre Estados Unidos y México, habitan también venados, gatos salvajes y aves de más de un centenar de especies distintas. Durante el gobierno del expresidente Donald Trump (2017-2021), Álvarez defendió en los tribunales su propiedad para evitar que se construyera una porción del muro fronterizo
sobre ese pequeño ecosistema. La llegada al poder del demócrata Joe Biden, en 2021, le dio un respiro. Pero la semana pasada ese descanso, afirma la estadounidense, parece haber llegado a su fin. En un documento de seis páginas, el gobierno federal ordenó iniciar de manera "expedita" la construcción de unas 20 millas (32 kilómetros) de muro fronterizo en el condado de Starr, donde está el terreno de Álvarez, y permitió eximir el cumplimiento de más de una veintena de normas ambientales para ello. "Yo voté por Biden, porque dijo que no iba a construir ni un pie de muro más", dice la mujer de 52 años y grandes ojos verdes, "mi pregunta es: ¿qué pasó?".
Aunque su propiedad -a medio camino entre los poblados de Roma y Rio Grande City, en Texas- no se ve afectada por los planes para esta nueva sección de muro, la estadounidense teme que esto pueda cambiar pronto.
"No quiero ningún muro aquí; esto es un show político", enfatizó Álvarez, profesora de oratoria pública en una escuela secundaria. Y es que los planes del gobierno demócrata para la zona comienzan a materializarse. A menos de un kilómetro de la casa de Álvarez, en un terreno baldío al lado de un cementerio, yacen ya decenas de largas piezas de metal idénticas a las que conforman la barrera fronteriza.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) asegura que aún están en el proceso de planificación "inmobiliaria" para este proyecto y que los fondos destinados a este fueron aprobados por el Congreso desde 2019, de acuerdo con un comunicado compartido. Paralelo a la avenida 82, que atraviesa el condado de Starr, avanza el río Grande, que hace de frontera natural entre México y EE.UU. Durante kilómetros enteros el paisaje es el mismo, aunque de repente se interrumpe por los metros de muro, alto y de color cobrizo, que después vuelve a bajar.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha justificado la decisión de construir más parches de muro, para tapar algunos de los huecos que quedan entre una sección y otra, señalando que la zona del valle del Río Grande es una de las que registra más cruces irregulares de migrantes en toda la frontera.
Sin embargo, para Scott Nicol, profesor asociado en la Universidad de Texas que durante décadas ha estudiado el impacto del muro, la construcción de barreras no ayuda a reducir la cantidad de detenciones de migrantes.






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