Crecen la alarma de una guerra EUA-Venezuela y las dudas sobre legalidad de bombardeos
- EFE
- 22 oct 2025
- 2 Min. de lectura
Miami.- La alarma por una posible guerra de Estados Unidos contra Venezuela aumenta entre legisladores tras 50 días de bombardeos que han dejado 32 muertos y un despliegue militar significativo.

He desplegado ocho buques de guerra y un submarino nuclear en el Caribe desde que se iniciaron los ataques el 2 de septiembre, justificados por la lucha contra el narcotráfico.
Además, aviones F-35 y helicópteros han operado cerca de la costa venezolana, lo que genera preocupación sobre la legalidad de las acciones. Recientemente, informé sobre un ataque a una embarcación en el Pacífico de Colombia, que dejó varios muertos relacionados con el narcotráfico.
La presión se intensificó cuando se anunció que la CIA llevaría a cabo operaciones encubiertas en Venezuela, donde se acusa a Nicolás Maduro de liderar un cartel de drogas.
Esfuerzo bipartidista contra la "guerra"
Los ataques han provocado un esfuerzo bipartidista para bloquear los bombardeos, liderado por senadores como Tim Kaine, Adam Schiff y Rand Paul.
Paul afirmó que no hay fentanilo proveniente de Venezuela y destacó que muchos botes revisados por la Guardia Costera no transportan narcóticos, advirtiendo que no se debe disparar indiscriminadamente.
En una entrevista, mencionó que no se debería explotar botes cerca de la costa de Venezuela. Adam Smith, del Comité de Fuerzas Armadas, exigió explicaciones de la Administración Trump sobre los bombardeos y el retiro del almirante Alvin Holsey, quien había expresado reservas sobre estas operaciones.
Además, se critica la falta de respuestas del presidente Trump sobre la legalidad de los ataques y la transparencia del proceso implicado en ellos.
La justificación de la Casa Blanca
Trump ha justificado los ataques al afirmar que los bombardeos han salvado más de 100.000 vidas estadounidenses y que ahora prefieren bombardear las embarcaciones porque era "totalmente inefectiva" la práctica de primero detener el bote, inspeccionarlo y arrestar a las personas.
"Con cada bote que destruimos, salvamos 25.000 vidas estadounidenses, así que cada vez que vean un bote y se sientan mal y digan: 'Wow, eso es duro'. Es duro, pero si pierdes a tres personas, salvas 25.000", expresó el presidente en una conferencia de prensa el 15 de octubre.








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