El Gobierno mexicano defiende el peso económico de los migrantes frente a las restricciones de EE. UU.
- Redacción
- hace 7 horas
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CDMX.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que su Gobierno no observa “un gran riesgo” para el envío de remesas tras la reciente orden ejecutiva firmada por su homólogo estadounidense, Donald Trump. Dicho decreto busca endurecer la supervisión financiera sobre los migrantes sin documentos en Estados Unidos, una medida que el gabinete mexicano ya se encuentra analizando a detalle.

Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria explicó que el objetivo del análisis es precisar el alcance real de la orden, la cual instruye al Departamento del Tesoro de EE. UU. a reforzar controles para detectar posibles fraudes, lavado de dinero y operaciones ligadas a trabajadores no autorizados. Específicamente, el gobierno mexicano revisa cómo afectará esta norma al uso de números fiscales individuales (ITIN) que los migrantes emplean para abrir cuentas bancarias o enviar dinero a sus familias.
A pesar de las alertas que genera cualquier restricción financiera, Sheinbaum sostuvo que la gran mayoría de los mexicanos en el extranjero están plenamente integrados a la economía estadounidense y cuentan con un estatus legal. Según cifras del Ejecutivo, de los 40 millones de mexicanos que residen en ese país, solo cerca de 4 millones (el diez por ciento) carecen de documentación oficial.
La presidenta rechazó la visión migratoria de la Casa Blanca y defendió que la comunidad mexicana es vital para la vida económica, cultural y social de Estados Unidos, destacando que lo que generan equivale a la sexta economía mundial. Asimismo, Sheinbaum insistió en que el camino es la cooperación para el desarrollo y recordó que los flujos de migración irregular hacia la frontera norte han disminuido en un 97.5 por ciento desde diciembre de 2022.
El desenlace de este análisis es crucial para las finanzas del país, ya que el dinero enviado por los trabajadores en el extranjero representa cerca del 3.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de México, consolidándose como uno de los principales motores de la economía nacional en los últimos años.








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