Exponer a encuestadores es una irresponsabilidad
- Redacción
- 31 mar 2020
- 3 min de lectura

Como era de esperarse, el secretario de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma, informó que la suspensión de clases se amplía hasta el 30 de abril ante la contingencia de salud por el COVID-19, sabíamos que el regreso a clases estaba programado para el 20 de abril, pero tras la reunión celebrada hoy por las autoridades sanitarias, el funcionario señaló en Twitter que el sector educativo, en favor de la salud de todos, acata esta determinación de posponer el regreso a clases. Esto ya es oficial y no los rumores que estuvimos viendo bombardear las redes sociales, donde aseguraban que el regreso a clases sería hasta septiembre, perdiendo así el ciclo escolar, pero no ya tenemos el dato oficial, claro esta que debemos seguir pendiente porque todo depende del panorama de salud que se mantenga a nivel nacional. En Chiapas, uno de los reportes que se han manifestado es que continúan llegando a Chiapas turistas de Alemania y de Italia, uno de los principales países afectados por la pandemia. La secretaria de Turismo en Chiapas, Katina de la Vega, dijo que no se puede impedir que arriben, pero se les pide “que se mantengan en los hoteles”, a lo que para ellos como turistas que chiste tendría. Como sabemos Chiapas es uno de los principales destinos turísticos de México, en el marco del avance de la pandemia, el 86 por ciento de los turistas que tenían por destino el estado, han cancelado las reservaciones; pero se sigue recibiendo a turistas europeos porque siguen arribando y según las cifras con de 50 a 60 turistas. Entre las ciudades que turistas visitan son San Cristóbal de las Casas, ciudad que ya cerró 11 de sus hoteles; y Palenque, donde un chofer prestador de servicios turísticos es una de las personas actualmente contagiadas por el COVID-19. Quienes no han dejado de laborar ante la pandemia y las restricciones de las autoridades son los encuestadores del INEGI, puesto que permanecen laborando sin actividad interrumpida; precisamente los encuestadores han manifestado preocupación ya que sufren robos, desapariciones y riesgo de COVID, lo peor es que no tienen respaldo de nadie. El jueves 26 de marzo, una supervisora de encuestadores del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) sufrió un asalto mientras trabajaba en una colonia peligrosa de la alcaldía Iztapalapa. No tuvo ayuda legal y sus pérdidas personales no serán devueltas por la institución que la contrató hasta el 3 de abril. Y es que el INEGI contrató a 151 mil entrevistadores para realizar el censo poblacional del 2 de marzo al 27 de abril. Sin embargo, en casos como los de la denunciante, terminarán su trabajo hasta el 3 de abril, cuando hayan entregado resultados verificados de que la encuesta se llevó a cabo. Después el 4 de noviembre mostrarán resultados, de acuerdo a las fechas marcadas para el ejercicio. Creo este censo se hizo al vapor, no hubo la planeación adecuada y los mandaron a las calles sin un diagnóstico real de lo que podrían enfrentar, sobre todo porque lo que menos consideraron fueron las violencias a las que estarían expuestos. Ahora ante la pandemia ellos no pararon, al contrario los vemos encuestar sin detenerse porque tienen que cumplir en la fecha establecida, entonces no estamos siendo parejos. Esto marca como una irresponsabilidad del INEGI por exponer a los miles de encuestadores.

Mientras tanto y ya para cerrar, ayer confirmaron ya que son 12 casos de COVID-19 en el estado, por lo que no debemos confiarnos, he visto a muchas personas regresar a sus actividades e incluso empezar a vacacionar, pero no debemos confiarnos, esta situación empieza a empeorarse. Existe efectos psicosociales entre los diferentes segmentos de la población mexicana en la pandemia. Estos impactos y sentimientos que experimenta la población no son homogéneos. No todos tienen miedo, rabia, ansiedad o enojo y esto tiene que ver con el contexto, pero también con las acciones aprendidas de la gente para salir de tragedias y de emociones negativas que pueden perjudicar la salud mental, en fin. Lo que es importante, es que las autoridades tengan una coordinación adecuada con la federación para dimensionar el problema, actuar rápido e informar a la población ante esta pandemia del Coronavirus.






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