Los precios están en las nubes
- Redacción
- 20 mar 2020
- 3 min de lectura

Una de las cosas que preocupan en las compras de pánico que esta realizando la población con respecto a la pandemia del COVID-19, es que las grandes tiendas comerciales de Chiapas (como SAM, Bodega-Aurrera, Wal-Mart, Chedraui, Soriana, tienda amiga, y muchas otras) han empezado a elevar sus precios de sus productos aprovechando el problema de la pandemia del coronavirus, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), es y sigue siendo letra muerta, una total nulidad en nuestro país, y a quien pone en entredicho es a la cuarta trasformación y al propio Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, por la situación que mencionábamos respecto a las tiendas comerciales.
Hay quienes dejan que la población realice sus comprar al por menor, pero hay quienes están realizando control en las ventas para al menos abastecer la demanda. De verdad que cuesta creer que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) no está llevando a cabo ningún proceso de vigilancia al respecto. Tanto en Tuxtla Gutiérrez como en Tapachula, y muy probable en San Cristóbal de las Casas y Comitán, de una manera desleal y burda, han empezado a “reetiquetar sus productos, lo que evidencia, la falta de solidaridad ante esta contingencia sanitaria que vive nuestro país, y muestra una vez más la complicidad de PROFECO, que se ha hecho muy silenciosa y quieta, ante tamaña injusticia. Es más los propietarios deben averiguar que esta ocurriendo al interior de las mismas. Hasta ahora muy sigilosamente muchos productos de estos consorcios internacionales y nacionales les han empezado a subir el precio en sus mercancías y conforme transcurren los días, y se espera que en las próximas semanas cuando se habla de que el fenómeno del coronavirus estará en su “máxima expresión” los precios estarán por las nubes, cuando se supone que por vivir una desgracia o calamidad el comercio de este tipo de tiendas comerciales deben de guardar sus precios tal como se especifican, sin embargo el ambiente sube de tono y ya se observa las jugarretas perversas para que se enriquezcan más estos supermercados gigantes. Es increíble la magnitud del interés humano, falta poco para ver pelear a personas por algún producto, incluso hasta con la misma tienda, al final eso es parte de la hambruna. Lo que acá pedimos a las autoridades es que no se hagan de la vista gorda y comiencen poner en cintura a las empresas que están sacando provecho de la temporada de la pandemia. Sobre todo pedimos a PROFECO haga su aparición, ante las sin fin de irregularidades. Inclusive se pide la intervención de la secretaria de gobernación y la de economía así como la intervención de los gobiernos estatales para que la PROFECO asuma su responsabilidad pública y se presente a estos comercios internacionales y nacionales y verifiquen los precios de que en efecto están subiendo los costos de los principales productos aprovechándose ya, de la fatalidad y el miedo de la gente.

En 1976 se promulgó la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) y surgió PROFECO, como la institución encargada de defender los derechos de los consumidores, prevenir abusos y garantizar relaciones de consumo justas. Sin embargo no ha rendido los propósitos deseados y la dependencia federal se ha satanizado en todo el país, de que está convertida en una cueva de piratas y ladrones que lo único que hacen es arreglar con los grandes propietarios y que al pueblo se lo lleve la tiznada. Nunca, ni por asomo se ha dicho que en algún año de su existencia haya servido para defender a los consumidores o pueblo en general.






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