México, de pobres a más pobres
- Redacción
- 28 abr 2020
- 3 min de lectura

Al parecer cómo van los días se están extremando las medidas para las empresas que aun mantienen servicios y es que existen empresas grandes que siguen laborando y eso a causado molestia a las mediana y pequeñas empresas; del porque ellos sí. A decir verdad nada es oficial. Tendríamos que esperar que realmente sucederá, al menos en la capital del estado. Pero si es necesario ser conscientes y al menos las autoridades correspondientes pedirle a las empresas poner en marchas las indicaciones. Esta situación se da, por mencionar a Coopel, que mantienen servicios, siendo una empresas no de primera necesidad y que pone en riesgo a la ciudadania. A decir verdad, toda la ciudadania esta extremando las medidas, pero hay quienes sí. Toda está situación está poniendo en duros a prietos, incluso esta semana los meseros de restaurantes y bares salieron a la calle para solicitar apoyo ya que prácticamente no están generando recursos para alimentar a sus familias. Otra de las situaciones criticas en la zona selva, es con los guías de turistas autóctonos ya que ellos dependen al cien por ciento de esta actividad que actualmente se encuentra parada en su totalidad. Y precisamente hace días mencionábamos que unos de los sectores muertos es precisamente el turismo. El turismo en la Selva es la derrama económica, hoy los artesanos, guías y transportes es el 80 por ciento el turismo. Realmente es critico, porque en la zona selva, solo el 20 por ciento de la población lacandona se dedica a la agricultura, el resto de los pobladores se dedica al turismo. Y bueno, el problema es que no hay alternativas para ellos, el gobierno estatal también esta en la espera de las acciones que se emprenderían. En febrero, el Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social 2020, informó que en 12 estados, equivalentes al 37% del territorio, la cantidad de personas en condiciones de pobreza subió entre 2016 y 2018. Esta lista la encabezaba la Ciudad de México. Mientras que Chiapas y Oaxaca, considerados los estados con mayor rezago, lograron reducir sus niveles de marginalidad, en 1 y 4 por ciento, respectivamente; sin embargo, en el caso de Chiapas creció el nivel de pobreza extrema en uno por ciento. Pero ahora con la llegada del COVID-19, las cosas se van a poner peor, el hambre va en aumento. La crisis sanitaria compromete la sostenibilidad de las empresas, el nivel de empleo, y con ello los ingresos familiares y la seguridad alimentaria. Estos efectos crecerán en magnitud a medida que los periodos de inactividad económica se prolonguen. A pesar de los programas de Bienestar por el presidente de la República, los mexicanos se mantienen en la incertidumbre en torno a la efectividad de estas iniciativas gubernamentales, las cuales deberían extenderse a todos los sectores necesitados, que padecen los efectos de pérdida de los cultivos y sembradíos en sus comunidades, entre otras debilidades como la inseguridad que más aumentado por la pandemia, el cierre de empresas, mercados y prácticamente casi todo.

El desempleo, obviamente es el más marcado. Con esto sin duda, me atrevo a decir que la pésima política adoptada por Gobierno para frenar la pandemia ha generado en pocas semanas una tremenda crisis económica en millones de mexicanos, la gente sobrevive con salarios miserables y millones no tienen dinero para comer. Porque incluso, los vendedores ambulantes, los que venden en los semáforos y los que se ganan la vida con cualquier actividad, para ellos, el poco tránsito en las calles los ha dejado sin trabajo.






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