No hemos hablado de educación especial, entonces lo abordemos
- AFP
- 30 abr 2022
- 3 min de lectura

Hablar de Educación Especial sigue causando escozor entre cierto sector académico y defensores de derechos humanos en México y otros países como España, donde los intentos por eliminarla han dado pie a una batalla entre familias, maestros y el Estado. Esto debido a lo que considero un mal entendimiento del significado real de esta disciplina, su misión y a la difusión de falsedades que han sido asumidas como verdades irrefutables y han contribuido a forjar posturas absolutistas sobre lo que la inclusión debería ser. A continuación, me permito compartir lo que en el colectivo Educación Especial se considera importante aclarar y exponer como falso, digo la verdad que esto servirá de mucho, sobre todo a las personas que requieran de educación especial. Y es que se ha dicho que todas las personas con discapacidad deben ir a escuelas de Educación Especial; No todas las personas con discapacidad tienen requerimientos de Educación Especial, hay quienes únicamente requieren de espacios accesibles y algunas adecuaciones. Se deben determinar las necesidades de atención caso por caso y alejándonos de posturas rígidas que puedan provocar mayor exclusión y discriminación. No podemos enviar a las escuelas de educación especial a todos los alumnos con discapacidad, pero tampoco podemos negarles la atención especializada si así lo requieren. Otro punto que dicen es que: La inclusión educativa es la nueva Educación Especial; Es urgente resolver ese falso debate, la Educación Especial es una disciplina mientras que la inclusión educativa debe asumirse como un enfoque, una filosofía y una política de Estado; en ningún momento una sustituye a la otra y en ningún momento se contraponen, o sea, la política de inclusión nos dice que es lo que queremos lograr, la Educación Especial nos brinda herramientas para lograrlo. Vamos como lo siguiente, dicen: Las Barreras para el Aprendizaje y la Participación (BAP) sustituyen a las Necesidades Educativas Especiales (NEE). En México no hemos completado la transición del modelo de integración al de inclusión educativa, y tristemente estamos muy lejos de consolidar un sistema educativo verdaderamente incluyente. Otra cosa falsa, la Educación Especial es para personas “especiales”. Y la verdad es que no existen personas “especiales” con requerimientos de Educación Especial, existen personas con necesidades específicas de aprendizaje que requieren de atención educativa especializada. En esta disciplina, lo “especial” no está en el sujeto de atención sino en los métodos, herramientas, pedagogías, didácticas e instrumentos especializados que favorecen el aprendizaje y desarrollo de las personas que lo requieren. ¿La Educación Especial segrega, excluye y discrimina?, Antes de que habláramos de integración e inclusión educativa, la educación especial ya llevaba casi dos siglos demostrando que las personas con discapacidad son educables, pueden aprender y tienen derecho a la educación. Hablar de EE no necesariamente implica hablar de espacios segregados, aulas de apoyo o escuelas específicas para alumnos con necesidades específicas de aprendizaje; sin embargo, los entornos seguros de aprendizaje para personas con necesidades de apoyos más intensos deben estar disponibles para quienes lo requieran ya sea transitoria o permanentemente. Inclusión educativa = Personas con discapacidad; Ese es uno de los errores más comunes: centrar la inclusión educativa en las personas con discapacidad y excluir a todos los demás grupos en condición de vulnerabilidad: migrantes, pueblos originarios, personas en situación de calle, pueblos afromexicanos, comunidad LGBTTTQ, etcétera.

La inclusión como política de Estado y como eje rector del Sistema Educativo Nacional, es un derecho de todos y todas, no es exclusiva de un grupo ni de unos cuantos. Es cierto que la Educación Especial sirve para que las personas con discapacidad puedan acceder al currículo regular y a las evaluaciones estandarizadas. ¡Mentira! La verdadera y más pura misión de la educación especial, es dotar al sujeto de herramientas para la vida, desarrollar habilidades que le permitan la diaria convivencia, supervivencia y, sobre todo: vivir con dignidad. Urge dejar de pensar en la atención especializada como herramienta para la normalización de las personas y para la imposición y asimilación de estándares. Por último, recordemos que todos los seres humanos somos educables, pero no todos necesitamos recibir la misma educación.






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