¿Podrá México acabar con la corrupción?
- AFP
- 11 dic 2020
- 2 min de lectura

La verdad me había olvidado que hace unos días se celebró el día internacional contra la corrupción. Pero realmente se me olvido porque México tiene pocos motivo para celebrarlo, quizás por eso casi nadie sabe de esta fecha menos que se tome este día para el festejo. En México llevamos 21 años de haber tipificado el cohecho internacional. México sí ha protagonizado pero escándalos, sobre todo en las administraciones pasadas por las innumerables corrupciones. México no ha cumplido compromisos internacionales que ha asumido de manera voluntaria. Entre ellos, investigar y sancionar el cohecho internacional. La respuesta del gobierno al problema de corrupción en México puede ser popular, pero no efectiva, pues se limita a elevar las penas y sanciones en las leyes, pero éstas no se cumplen. No se atiende la impunidad y se mantiene inhabilitado (en los hechos) al Sistema Nacional Anticorrupción. Aún así, analizar la información sobre los intereses económicos de los funcionarios podría ser una buena estrategia para limitar la corrupción, según la opinión de la mayoría. El bienestar social ciudadano debería ser el eje rector de las políticas públicas, donde la producción de bienes y la prestación de servicios públicos fueran el conducto a través de los entes públicos. Para vigilar que esos objetivos se cumplan, existe la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la Secretaría de la Función Pública (SFP) y los órganos internos de control de la Administración Pública Federal, las contralorías estatales, las Entidades Fiscalizadoras Superiores Locales (EFSL), los síndicos y contralores municipales y las contralorías internas de los órganos constitucionalmente autónomos; sin embargo, al no estar coordinados, ni actuar con objetivos y métodos comunes no ha permitido frenar cabalmente la opacidad, la discrecionalidad, ni tampoco los manejos corruptos y prevalece la impunidad. Las diferencias en mandatos y marcos legales, así como aspectos técnicos de planeación de revisiones, metodologías a aplicar, han contribuido a limitar el alcance de los esfuerzos y efectividad en la fiscalización. ¿Será posible que algún día México termine con la corrupción? De que se puede, se puede pero México tiene que ser recto y no dejarse balancear, actuar con decisión y sin miedo. México es el país peor calificado del T-MEC por Transparencia Internacional en la persecución del cohecho internacional, y uno de los peores países dentro de la OCDE y el TPP11.

Al no perseguir de manera efectiva este delito, México está incumpliendo compromisos comerciales importantes y no está contribuyendo a la lucha internacional contra la corrupción. Esto no sólo afecta la reputación e imagen internacional del país, sino que también implica una postura laxa frente a conductas que representan un obstáculo a la inversión y el comercio.






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