Sam tuvo su última quimioterapia, ¡sí se puede!
- ALEJANDRA OROZCO
- 19 ago 2020
- 2 min de lectura
Hace cuatro años, Samantha Santiago fue diagnosticada con leucemia linfoblástica aguda (LLA), y desde entonces, ella y su familia no han dejado de luchar. Esto rindió frutos, pues hoy, a sus seis años, acaba de recibir su quimio 120, la última.

Su mamá, Iris Gutiérrez, nos cuenta que al principio, Sam no tenía síntomas, fue por la fiebre recurrente y sin razón que acudieron al médico y a la edad de dos años 8 meses, fue diagnosticada con LLA.
“Sam ha pasado por muchas etapas, inducción a la remisión, consolidación y mantenimiento, esta última abarca 120 quimioterapias y antier recibió la ultima, todavía falta el aspirado de médula para saber si pasa a vigilancia, pero estamos muy contentos”, nos contó.
Por su parte, Sam no puede estar más feliz: incluso con el cubre bocas, se le nota la sonrisa de oreja a oreja, el brillo en los ojos por haber librado esta batalla después de cuatro largos años, y aunque sabe que todavía falta camino por recorrer, esto es un gran logro.
“Estoy feliz, contenta porque es mi última quimioterapia, sé que falta el aspirado todavía, pero estoy contenta”, señaló. Su mamá no es la excepción, se muestra contenta, agradecida con Dios y feliz.
“Esta es una etapa para nosotras que se ha logrado, aún nos falta, es largo el camino pero estamos convencidas y confiamos mucho en Dios que con la ayuda de los enfermeros y la oncóloga vamos a salir adelante, sobre todo ella que le echa muchas ganas, es muy fuerte y siempre anda contenta, es una niña muy valiente”.
El reto ha sido grande para toda la familia: como mamá, le ha sido difícil adaptarse, les costó mucho al principio, pero desde siempre estuvo encerrada, la pandemia o confinamiento para nosotros es algo a lo que ya estaban acostumbrados porque casi dos años la tuvieron aislada y con los cuidados necesarios.
“Lo más difícil fue ver que se le cayó tres o cuatro veces el cabello, pero conforme fue pasando el tiempo te adaptas, a veces le daba fiebre u otras reacciones que como mamá es lo más difícil, verla acostada y sufriendo”.

Y es que al principio tenía muchas reacciones, primero era solo fiebre con cierto tipo de medicamentos, no náuseas ni vomito hasta este último año, cuando le achacaron estos nuevos síntomas.
“Lo que menos me gustaba eran los internamientos, me picoteaban pero gracias a eso ya fue la última quimio”, nos cuenta Sam, que actualmente cursa segundo grado de primaria pero ahorita solo toma clases en línea.
“Cuando sea grande quiero ser muchas cosas... maestra, enfermera, dentista, de todo un poco”, confiesa, mientras nos muestra las cartas y pancartas que le han dedicado amigos y familiares, contentos con este gran acontecimiento.
-¿Qué le dirías a otros niños que se encuentran enfermos y han vivido lo mismo que tú?
-“Que le echen ganas, que no se rindan, muy pronto van a llegar a la meta igual que yo, todavía falta lo que diga su doctor, coman bien para que estén fuertes, pero échenle muchas, muchas ganas”, concluyó, contagiando a todos con su alegría, inteligencia y buena vibra.








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