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  • ALEJANDRA OROZCO

Sufren un infarto cerebral 1 de cada 6 personas

Tuxtla.- De acuerdo con la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencias, 1 de cada 6 personas sufren un ictus en su vida, es decir un infarto cerebral, que muchas veces dejan secuelas, o pueden causar la muerte.



Juan Manuel Calleja, neurólogo vascular, señaló que 7 de cada 10 quedan con alguna discapacidad, ya sea parálisis de cuerpo o problema de lenguaje, registrando un aproximado de 145 mil ictus al año en Mexico.


“El infarto cerebral es una lesión en una parte específica del cerebro, se tapa una arteria y esa parte se infarta, se daña y provoca un daño en una función específica, lo más común con mucha frecuencia es la parálisis de la cara, la parálisis del brazo, de la pierna, es lo que más comúnmente da infartos cerebrales y también muy frecuentemente la alteración del lenguaje”, señaló.


Por ello, es necesario identificar los síntomas de manera temprana, para poder dar un tratamiento adecuado, salvar la vida y evitar las discapacidades resultantes, lo cual es posible a través de un acrónimo fácil de recordar: camaleón.


“La estrategia Camaleón no es otra cosa más que un acrónimo que presenta los principales signos y síntomas del infarto: CA, cara colgada; MA, mano pesada; alteraciones de la fuerza; LE, lengua trabada, alteraciones para hablar o dificultades para el lenguaje y ON que es un llamado de acción a la población para que cuando una persona presente estos signos y síntomas de infarto cerebral prenda su teléfono y llame al 911 para darle una atención oportuna a este paciente”, señaló Luis Daniel Sánchez Arreola, médico urgenciólogo.



Cuando un infarto inicia de forma repentina, hay que contactar a la ambulancia porque puede ser el caso, estos incidentes tienen una mortalidad creciente superior al 40 por ciento, por lo que el tiempo es el factor más importante.


Los médicos señalaron que el COVID también provoca coágulos, infartos y tapa arterias en todos los niveles, por lo que hace que los infartos cerebrales sean más graves; además la contingencia hizo que mucha gente se quedara en casa y no buscara atención, falleciendo o quedando con discapacidades.


“Esto deriva del poco reconocimiento de los síntomas, atención médica retardada y falta de recursos para tratarlo, por lo que es importante un diagnóstico y tratamiento a tiempo”, finalizó.

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