Trabajadora denuncia hostigamiento y despido injustificado del Ayuntamiento de Tuxtla
- RUBÉN PÉREZ
- hace 1 hora
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Tuxtla.- Luego de laborar por alrededor de 25 años en el área de Política Fiscal del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, Beatriz Castillo Damas fue despedida de forma injusta desde el pasado 19 de enero.

Ante ello, este viernes manifestó su preocupación por una decisión que, dijo, se trató de una injusticia debido a que su jefe directo, de nombre Efraín Soberano Pola, la acusó el pasado 9 de diciembre de “filtrar” información a otras áreas de la administración que encabeza el alcalde Ángel Torres Culebro.
“Primero nos gritó a todos, yo me quedé callada, pero luego se dirigió hacia mí, y me señaló de ser la persona de pasar la información a otras áreas, que yo era la chismosa, la pleitista; le pedí que me respetara y, en ese momento, me dijo más cosas y me ofendió”, puntualizó.
Por tal situación, recordó que su estado de salud se puso mal, e incluso su presión arterial se elevó tanto que, el doctor que la atendió le argumentó que estuvo a punto de sufrir un evento cerebral.
Comentó que, el 10 de diciembre, acudió ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) para interponer una queja por esa situación, y para el 22 del mismo mes le notifican que le levantarían un acta administrativa.
“Me acusó de que yo lo violenté y ofendí, cuando en realidad él fue el que me amedrentó y ofendió; lo mismo hizo con mis compañeros, y ya para el 19 de enero pasado me notifican que ya estaba cesada, con la firma del mismo presidente municipal”, evidenció.
Ante ello, la agraviada suplicó el apoyo del gobernador para que sea reinstalada y que, de paso, ordene investigar el área en la que está, pues ventiló que ahí hay muchas anomalías.

“En los 25 años que llevo de laborar ahí nunca he tenido un acta administrativa, pueden checar mi expediente, nunca he tenido conflictos con nadie. Estaba a punto de jubilarme, y con esto el señor Ángel Torres me quita mis servicios médicos, que son muy importantes para mí, además de mi comida y no tengo casa, pago renta, ¿de qué voy a vivir?”, se cuestionó la trabajadora administrativa de 60 años de edad.
Dedujo que posiblemente el temor de las autoridades es que se revelara algún tema de corrupción, y por ello prefirieron sacarla de su chamba, “están violentado mis derechos como mujer (…) ¡Me faltaban tres años para jubilarme!”.
Insistió en que lo que le hicieron es abuso de poder, por lo que le exigió al presidente municipal investigar bien y poner orden en Política Fiscal y a su encargado Efraín Soberano.
“Señor presidente, usted queda en mal, hay mucha corrupción en la coordinación, han movido a mucha gente de forma injustificada, a personal de base que lo han puesto a disposición, o personal de contrato que es corrido antes de que se termine el mismo contrato”.








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