Trump rompe con la OTAN y aliados asiáticos ante la crisis en Ormuz
- EFE
- hace 6 días
- 2 Min. de lectura
Washington.-En una declaración que sacude el panorama geopolítico actual, el presidente Donald Trump afirmó este martes que Estados Unidos ya no requiere ni desea el respaldo de la OTAN, así como de socios estratégicos como Japón, Australia y Corea del Sur. Esta reacción surge tras la negativa de estas naciones a integrarse en una coalición militar destinada a desbloquear el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital para el suministro de crudo que se encuentra bajo control de Irán en el marco del actual conflicto bélico. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario subrayó la hegemonía estadounidense al asegurar que, como la nación más poderosa del planeta, no dependen de ayuda externa para ejecutar sus operativos en Oriente Medio.

El mandatario republicano calificó la relación con la Alianza Atlántica como un vínculo unilateral, reprochando que Washington invierte sumas multimillonarias en la defensa de países que, a su juicio, no corresponden con apoyo cuando se les solicita. Trump aseguró que el Ejército estadounidense ha logrado diezmar las fuerzas iraníes de manera independiente, restando importancia al rechazo de sus aliados, quienes han mostrado frialdad ante la petición de intervenir en una guerra que consideran ajena. Esta postura ignora precedentes históricos de cooperación, como la activación del Artículo 5 de defensa mutua tras los atentados del 11 de septiembre, centrando su discurso en la autosuficiencia operativa de su administración.
La fractura diplomática se hizo evidente tras las respuestas de líderes internacionales como Kaja Kallas, jefa de la diplomacia de la Unión Europea, quien recordó que la zona de conflicto excede el radio de acción de la OTAN. Gobiernos como el de Alemania, Canadá y Australia también han desestimado su participación, distanciándose de la ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel. Mientras el bloqueo petrolero en Ormuz persiste como una represalia de Teherán, la Casa Blanca parece decidida a continuar su estrategia militar sin el consenso internacional, consolidando un giro aislacionista en su política de seguridad global.








Comentarios