Tráfico de fauna en Chiapas recurre a "documentos falsos" para simular legalidad
- CARLOS LUNA
- hace 3 horas
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Tuxtla.- El tráfico ilegal de especies silvestres en Chiapas ha refinado sus métodos, operando ahora bajo la apariencia de legalidad mediante el uso de documentos oficiales falsificados o desviados, denunció Jerónimo Domínguez Laso, director del Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre del estado.

El experto alertó que los traficantes explotan vacíos regulatorios y utilizan como fachada figuras legales, como las Unidades de Manejo para la Conservación (UMA), para "lavar" animales extraídos ilegalmente de sus hábitats. "Hay muchos oportunistas que hacen la reventa o el mal uso de los documentos", afirmó Domínguez Laso en entrevista.
Aunque las plataformas digitales han reforzado la vigilancia, el comercio ha migrado a espacios menos monitorizados. Allí se ofertan loros, pericos, tortugas y cocodrilos como si fueran mascotas legales, cuando en realidad son "propiedad de la nación", subrayó el director.
Si bien se observa una disminución relativa en decomisos de ciertas especies como el cocodrilo, Domínguez Laso advirtió que esto no significa que el tráfico haya cesado. "Seguramente hay otros mecanismos que están utilizando", precisó, indicando una adaptación delictiva a los controles.
Como ejemplo de la escala del comercio ilegal, recordó el operativo en San Cristóbal de las Casas donde se decomisaron 3,000 tortugas, además de intervenciones recientes de monos y tucanes.
El director hizo un llamado urgente a la sociedad chiapaneca, estimando que en "ocho de cada diez casas" hay un animal silvestre.
Aclaró que mientras algunos ejemplares son rescatados, muchos otros son adquiridos por compra, lo que alimenta directamente la cadena delictiva. "Al comprar nosotros el periquito le estamos fomentando que vaya a buscar más", exhortó, señalando que la reducción de la demanda es fundamental para desincentivar el saqueo.
La extracción afecta diversas regiones: las tortugas provienen de la costa, centro y norte; loros y pericos de la zona costera; y especies como los monos de la Selva Lacandona.
Aunque la Profepa mantiene operativos con base en las denuncias del centro, Domínguez Laso admitió que la lucha contra este negocio, profundamente arraigado en prácticas culturales, está lejos de terminar.
La conciencia y la decisión de no comprar, concluyó, son las herramientas más poderosas para proteger el patrimonio natural de Chiapas.








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