Un modelo integral impulsado por el sector privado busca romper el ciclo de la desnutrición crónica
- Redacción
- hace 10 horas
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Guatemala, (EFE).- El programa social "Guatemaltecos por la Nutrición" inició un segundo proceso de medición y auditoría de campo para verificar la sostenibilidad de sus acciones. Esta iniciativa, impulsada desde hace poco más de cuatro años por el grupo empresarial Castillo Hermanos, busca consolidar un modelo integral que logre romper de manera definitiva el ciclo de la pobreza y la desnutrición en el departamento de Huehuetenango, una de las regiones fronterizas más afectadas del país centroamericano.

La economista María Sophia Aguirre, profesora emérita de la Universidad Católica de América y encargada de liderar el levantamiento de datos, detalló que la estrategia ha alcanzado resultados históricos. Durante el primer año de operaciones en los municipios piloto de Cuilco, La Libertad y La Democracia, el proyecto logró reducir la desnutrición aguda a prácticamente cero, partiendo de un indicador inicial del 6%. Asimismo, la desnutrición crónica en esa misma zona descendió drásticamente del 26% al 9%.
Actualmente, el equipo auditor recopila la información del segundo año de intervención en la zona inicial, evalúa el impacto del primer año en los municipios de Santa Eulalia y San Pedro Soloma, y establece los parámetros técnicos para expandir el programa hacia el municipio de Chiantla. Según la especialista, el éxito de la metodología radica en que trabaja bajo los principios de dignidad humana y subsidiariedad, apostando por el acompañamiento activo de las familias en lugar de esquemas asistenciales.
El modelo se sostiene a través de seis ejes de acción interconectados: atención primaria en salud, soporte nutricional, agua y saneamiento, desarrollo infantil temprano, acceso a alimentos y crecimiento económico. Este enfoque ha generado un efecto multiplicador en la conducta social de la región; los hogares que adoptaron mejores prácticas de higiene comparten orgánicamente sus experiencias en espacios comunitarios, provocando que comunidades vecinas soliciten voluntariamente su adhesión al programa tras notar la reducción de enfermedades infantiles.
Con miras al tercer año de operaciones, el proyecto tiene planeado fortalecer la seguridad alimentaria a través de la implementación de proyectos agrícolas sostenibles. De igual forma, se potenciará la formación técnica de jóvenes para desarrollar competencias laborales adaptadas a la economía local, una medida estratégica orientada a mitigar la migración forzada hacia Norteamérica. Desde el año 2022, la firma Castillo Hermanos ha destinado una inversión de quince millones de dólares para el financiamiento de este esquema.








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