• ALEJANDRA OROZCO

Urge declarar a Chiapas Zona Libre

Tuxtla.- El pasado 27 de noviembre, el presidente de la República anunció la instrumentación de diversas medidas de apoyo para los municipios fronterizos del país, donde destaca la ampliación de los apoyos fiscales para el norte del país y la extensión a lo largo de toda la franja fronteriza de los beneficios fiscales; así como el anuncio de ampliar estos beneficios a municipios de Quintana Roo, Tabasco y Chiapas, en la frontera sur, siendo este último estado, donde urge tomar medidas en pro de su desarrollo.



En este sentido, el docente e investigador de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC) Campus Chiapas, Óscar Isaac Barajas Velasco recordó que, aunque la joya de la corona es la declaratoria de Zona Franca para la ciudad de Chetumal -donde, además de los estímulos fiscales en IVA, IEPS e ISR, se estará libre del impuesto de importación para productos de cualquier origen-, para el caso de Chiapas, es necesario hacer notar que la crisis estructural que atraviesa desde hace unos 20 años, requiere de medidas extraordinarias, de beneficios fiscales importantes como los que se han concedido a la ciudad de Chetumal.


El investigador destacó que, contrariamente a la lógica gubernamental por el incremento del dinero público en el estado, éste produce el encarecimiento artificial de productos e insumos; lo cual a su vez le resta competitividad a las unidades de producción locales.


Barajas Velasco comentó que el efecto inmediato de un escenario con estas características es la desindustrialización y desinversión de la entidad; los capitales productivos salen de la entidad buscando mejores ganancias, lo cual se aprecia en el descenso sostenido del PIB, y la dependencia cada vez mayor, de las transferencias gubernamentales.


“Urge romper ese ciclo vicioso” resaltó el analista, añadiendo que este proceso se ha visto acelerado como consecuencia de la crisis económica global, agudizando las contradicciones y dificultades de la entidad.


Según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), para el periodo comprendido entre septiembre del 2019 y septiembre del 2020 se perdieron en Chiapas un total de 4 mil 244 empleos formales, lo que representa una disminución del 2 por ciento del total de empleos formales en la entidad; la ciudad más afectada fue Tuxtla Gutiérrez, donde se registró la baja de 3 mil 730 personas.


Por otra parte, el Índice de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) que publica el INEGI de manera trimestral, registró para el segundo trimestre del 2020 una caída para Chiapas de -13 por ciento respecto al periodo inmediato anterior.


“Si bien es cierto que Chiapas se encuentra entre los tres estados con menor disminución en este periodo, no hay que olvidar que la gravedad del caso de Chiapas se debe a que representa una tendencia de largo plazo, es decir, la caída de la actividad económica comenzó desde hace varios años y no puede atribuirse solamente a la pandemia de COVID-19” indicó.


El analista señaló que la economía de Chiapas no ha crecido en más de una década: su Producto Interno Bruto (PIB) ha decrecido el 4 por ciento entre 2003 y 2017, mientras que a nivel nacional la actividad económica se ha triplicado en el mismo periodo, pasando de 7.8 billones de pesos a 21.9 billones de pesos.


Desde el primer trimestre del 2015 hasta su equivalente del 2020, la economía chiapaneca ha caído en promedio -1.9 por ciento, tendencia que se ha agudizado; en el sector secundario, es decir industrias manufactureras y de transformación la caída desde 2015 a la fecha promedia -10 por ciento cada trimestre.


Para finalizar, Óscar Barajas Velasco señaló la importancia de enfocar esfuerzos gubernamentales y sociales en la reactivación económica de Chiapas, a través, sí, de estímulos fiscales, pero también de su desarrollo industrial, pues este estado es la entidad con menor desarrollo industrial.