Vivimos en medio de la violencia y el miedo
- AFP
- 20 dic 2018
- 2 min de lectura

Es increíble lo que estamos viviendo en nuestro estado, hablo esto por el incremento de violencia. Recién, por mencionar los dos maestro que se encuentran desparecidos y que actualmente la familia teme por sus vidas. Horacio Meléndez López y Marco Antonio Ocampo Argueta, desaparecieron desde el pasado domingo y en definitiva no se tiene respuesta respecto a ello. Familiares y amigos solicitaron a las autoridades correspondientes esclarecer el hecho. Pedimos por ellos, por sus vidas y bienestar.
Así también está el tema de los transportistas, exigen justicia por el asesinato de uno de sus compañeros, Abenamar Gómez Zambrano, un joven que tenia tan solo 20 años de edad, dejando desamparada a su esposa y una niña, más el embarazo. Pero si es necesario exigir a la autoridad esclarecer los hechos. Sumando a todo esto, es que lamentablemente se está yendo a la alza la violencia familiar. Con base en datos de la Fiscalía General del Estado (FGE), el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) informó que la violencia familiar incrementó este año hasta en 285 por ciento, cifra comparada con la de 2017. Han transcurrido, nueve años desde que se emitió la sentencia en contra de la mujer. ¿Cómo prevenir estos asesinatos?¿Cómo logra que, tanto hombres como mujeres, estemos más seguras y vivamos una viuda libre de violencia?

Lo primero es entender el fenómeno: Hay que ver en dónde estamos parados. A la fecha la política pública, para prevenir, atender y erradicar violencia contra las mujeres está enfocado a los centros de justicia para las mujeres. Esta es una política pública, que contempla el acceso a la justicia no solo como la disponibilidad de asistencia jurídica, sino que también incluye la atención psicológica. Médica, bolsa de trabajo y empoderamiento, ludoteca, albergue entre otros. A las cuales se le ha invertido recursos considerablemente.A todo esto, es necesario reflexionar sobre la necesidad de mirar las políticas dirigidas a combatir la violencia contra las mujeres más allá de su creación. Es preciso ir más allá de las buenas intenciones y mirar a detalle el punto de partida de estos mecanismos. Si bién, en México hemos debatido sobre la violencia contra las mujeres, sobre todo los feminicidios, poco hemos volteado a ver cómo están funcionando los mecanismos para su prevención. Para reducir efectivamente la violencia contra las niñas y mujeres del país. Debemos mirar y evaluar las normal políticas públicas e instituciones creadas para ello.






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