¿Y la educación?
- EDITORIAL
- 6 dic 2022
- 3 min de lectura

En los últimos meses hemos dejado de hablar de Educación, que como sabemos México cuenta con rezago educativo principalmente en algunos estados del país que tras la pandemia termino empeorando el panorama porque incremento la deserción educativa. Pero bueno hablemos como estamos actualmente, estando presente en una escuela primaria poseía decirles que el problema esta en la conducta de los niños, recordemos que estamos tratando con niños pandemia, niños que estuvieron casi tres años encerrados y ahora se quieren comer el mundo, los problemas lo enfrentan los docentes, por ellos no conocen de reglas, por lo que ademas son niños cristal, o sea, que no les puedes dar ordenes, llamar la atención, porque los papas se molestan. Digámoslos de la siguiente manera; por dos años y medio los padres de familia se encargaron de la educación de sus hijos y hoy estamos viviendo un fenómeno posterior a la pandemia.
Recibimos en las escuelas a niños y jóvenes que no saben de limites, sin disciplina, sin valores, con un sin fin de problemas emocionales, cero empáticos, con vicios, fuera de la realidad, hundidos en las redes sociales y la tecnología, padres ausentes, familias rotas (y no me refiero a los tipos de familia). Nuestro presente esta complicado, nuestros niños y jóvenes nos piden a gritos ser escuchados, necesitan padres que no solo apapachen, que no solo trabajen necesitan orden, disciplina, limites, necesitan muchos amor; esto es por el lado de la conducta y ahora por lo educativo, aprendizaje.
La educación ha resonado en los últimos años tanto por motivos de su calidad como por el impacto que tuvo el Covid. Covid-19 expuso debilidades estructurales del Sistema Educativo Nacional (SEN) y amplió las brechas existentes en el acceso a la educación, a los maestros, y a las escuelas de alta calidad (BM 2022). Estos efectos no solo serán visibles en el corto plazo, sino también en el largo plazo, a través de la disminución de beneficios económicos y sociales de esta generación (BID 2022).

En México, estos efectos podrían agravarse debido a la ausencia de seguimiento y mecanismos de control para medir la participación y la enseñanza de la estrategia Aprende en Casa por TV y en Línea, y la poca toma de conciencia pública de los riesgos asociados al cierre prolongado de escuelas. Asimismo, la cobertura educativa cayó en todos los niveles; en Educación Básica (EB) al menos un millón 139 mil estudiantes dejaron la escuela. La recuperación pospandemia en los sistemas educativos abarca dos estrategias: regresar a la escolaridad y recuperar las pérdidas de aprendizaje.
En México, la pobreza de aprendizajes se ubica en 43.2%, a este problema se suma la pérdida de aprendizaje, que durante la pandemia tuvo lugar en todas las edades y grupos de nivel socioeconómico analizados. Se estima una pérdida de dos años de escolaridad ajustados por aprendizaje que se traducirían en una pérdida futura de retorno educativo y salarial. En el ciclo escolar 2022 – 2023 se debe garantizar que todos los niños, niñas y jóvenes regresen a las escuelas. Asimismo, es necesario tomar medidas para compensar estas pérdidas y acelerar el aprendizaje mediante tres prioridades: consolidar el currículum, evaluar el nivel de aprendizaje e implementar programas de recuperación del aprendizaje. No obstante, estas estrategias requieren de recursos suficientes y utilizarlos eficientemente.
La primera prioridad para la recuperación de aprendizajes es la consolidación curricular enfocada en las competencias fundamentales y transferibles1: determinar qué se debe aprender. Sin embargo, durante el ciclo escolar 2022 – 2023, inicia la implementación de una prueba piloto en al menos 30 escuelas por estado del nuevo Marco curricular y Plan de estudios 2022. Se llevarán a cabo procesos de capacitación y formación continua para las y los docentes, sin dar lugar a una priorización de los contenidos que se deben aprender.






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