• RUBÉN PÉREZ

Desmienten mitos sobre temblores

Tuxtla.- La predicción de sismos, el que supuestamente tiemble más en septiembre o se observe un cielo rojo y aborregado, o que los animales sientan desde antes un movimiento de ese tipo, son parte de los mitos que se han creado entre la sociedad, explicó Silvia Ramos Hernández.



De hecho, la directora del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) desmintió el que este tipo de eventos se den con mayor fuerza en septiembre, “pues se trata de una percepción de la ciudadanía”.


Reconoció que sin duda la mayor intensidad de los eventos meteorológicos se registra en esta época e incluso en octubre y parte de noviembre, sin embargo, reiteró que eso no significa que exista un patrón el cual indique que el noveno mes del año sea más sísmico.


la vulcanóloga puntualizó que de hecho es una casualidad que el pasado 7 de septiembre, en Acapulco, Guerrero, se haya generado un movimiento telúrico similar al de hace cuatro años, cuya magnitud fue de 8.2.


“Son casualidades que tiene la Tierra, y no hay una explicación como tal”, argumentó la experta, quien recordó que Chiapas, Oaxaca y Guerrero aportan al menos el 70 por ciento de liberación sísmica de todo el país.



Explicó que lo que ocurrió el pasado martes en la llamada brecha de Guerrero, considerada asísmica, tenía que suceder en cualquier momento porque, desde 1911 no había ocurrido algo similar.


“Entonces, la acumulación de energía sísmica en esa parte era importante; estoy segura de que ese evento que sucedió el martes, era el que esperaba la comunidad científica, y pues ya han ocurrido poco más de 200 pequeñas réplicas”, resaltó.


No obstante, mencionó otro fenómeno que sucedió ese día, en cuanto a destellos o luces en el cielo, en el caso de la Ciudad de México, al momento en que temblaba, “en un territorio tan grande como ése, toda esa distención de los cables de alta tensión, transformadores, es lo que explica esa cantidad de luces que sale por todos lados; hasta ahorita esa es la explicación más lógica”.


De enero a la fecha, apuntó Ramos, en la geografía local se han sentido más de 2 mil 600 temblores; por año, calculó, se sienten cerca de 3 mil 200, rango normal para esta entidad con característica sismogenética.