Guerra de desgaste: El estrecho de Ormuz sigue bloqueado mientras la cifra de muertos supera los 4,800 en la región
- Redacción
- 2 abr
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CDMX, (EFE).- La tensión en el polvorín de Medio Oriente alcanzó un nuevo pico tras el intercambio de amenazas de alto nivel entre las potencias en conflicto. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, lanzó una advertencia letal contra el secretario general de Hizbulá, Naim Qassem, asegurando que su destino será el mismo que el de sus antecesores abatidos si continúan los ataques contra civiles. Esta declaración se dio luego de que la organización libanesa disparara más de 100 proyectiles hacia el norte de Israel, hiriendo a civiles y dañando viviendas en plena celebración de la Pascua judía.

Simultáneamente, desde Washington, el presidente Donald Trump ofreció una actualización sobre la operación "Furia Épica", afirmando que los objetivos centrales están cerca de cumplirse. En un discurso que sacudió la esfera internacional, Trump amenazó con golpear a Irán con tal dureza que su infraestructura regresaría a la "Edad de Piedra", previendo que el conflicto podría resolverse en las próximas tres semanas. Pese al bloqueo del estrecho de Ormuz, el mandatario estadounidense sostuvo que el paso estratégico se reabrirá de manera natural una vez que la capacidad militar de Teherán sea completamente diezmada.
En medio de este escenario de guerra abierta, la población civil en Irán celebró el Día de la Naturaleza bajo la sombra de los bombardeos diarios que ya han dejado miles de víctimas en la capital. Mientras tanto, en Europa, la efectividad de la OTAN es puesta en duda por veteranos ucranianos, quienes señalan que las tácticas de la alianza están desactualizadas frente a la guerra de drones que hoy define los campos de batalla. La combinación de estos frentes sugiere una reconfiguración total del orden militar global, mientras las cifras oficiales ya registran más de 4,800 fallecidos desde el inicio de las hostilidades.
El conflicto ha provocado un desplazamiento masivo en el Líbano, donde más de un millón de personas han abandonado sus hogares ante la invasión terrestre israelí que busca controlar hasta el río Litani. Con el estrecho de Ormuz bajo control iraní y los precios de la energía al alza, la economía global enfrenta un riesgo inminente, mientras las principales potencias mundiales se dividen entre el apoyo a la ofensiva y los llamados a un alto el fuego que parece cada vez más lejano en este 2026.








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