• ALEJANDRA OROZCO

Juanita, la artesana detrás del ámbar

Tuxtla.- Una de las artesanías más representativas de Chiapas a nivel mundial es el ámbar, resina fósil que se trabaja arduamente para convertirse en una preciada joya que no se encuentra en cualquier lugar; Juanita García, originaria de Simojovel, la tierra del ámbar, ha dominado la técnica y con ello ha logrado hacer su propio negocio: “Ámbar arte diseño”.



“Me gusta mi trabajo, le doy todo el día, no me pesa, me agrada; mis papás, Andrea de la Cruz y Froilán Garcia nos enseñaron el trabajo y a luchar desde muy niña, yo estudié hasta la primaria, y casi terminé la secundaria ya de adulta, por la gran necesidad de trabajar desde pequeños, ellos sacaban las piedras de ámbar y les pagaban muy poco, sacrificando sus vidas, a veces entras todo el día y sacas mucho, pero cuando no te va bien, no sacas nada”, recuerda.



Esto es lo que le da un valor agregado al producto, pues es un exhaustivo y peligroso proceso: primero se saca la resina de la mina, donde hace millones de años han estado enterradas; Juanita nos cuenta que el trabajo es muy difícil, ya que luego de extraerlo se empieza a pulir, a limar y a hacer los diseños, por lo cual te pagan a veces muy poco, todo es a mano, usando moto tool y broqueles para hacer los orificios, luego se pule con una manta y se le da el proceso para que brille, cuando está muy lluvioso es muy difícil entrar a las minas porque se pueden derrumbar, incluso a veces se mueren muchos mineros en el intento.

Pero ¿cómo reconocer el ámbar auténtico del pirata? “Se le puede pasar una lámpara azul que le cambia a un tono fosforescente cuando es ámbar auténtico, otra es sumergirlo en agua con sal, metes la pieza sin ningún metal, si flota es ámbar, o puedes frotarlo en tu piel o ropa y debe sacar un aroma a incienso o miel, o bien, con el encendedor arde como la madera, no escurre ni huele a plástico, se va derritiendo”, nos aclara.


En los tiempos de sus papás, incluso recuerda haber visto una pieza de dos kilos y medio, la más grande que se sacó, algo muy raro ya que tienes que picar para poder encontrar, a veces encuentras y a veces tienes que seguir escarbando; explicó que el buen ámbar solo se da en Simojovel, pues el de Totolapa es muy poroso. A este negocio familiar solo se dedicó ella, pues sus hermanos no quisieron, y vaya que le invierte tiempo, pues un collar se lleva de cuatro a cinco horas, y si no te queda tienes que destruirlo y volverlo a hacer.


“Yo seguiré diseñando hasta que me muera, no estudié, esto es lo que sé hacer, no me gusta nada más, me gusta la forma de hacer los diseños únicos, no repetir el mismo collar, la misma pulsera, no ser del montón, nunca vas a encontrar un ámbar igual porque en las mina encuentras de muchos colores: el verde es muy complicado y el más cotizado, solo salen pedazos chicos, el rojo también es muy bonito y tiene muchos años en las minas, al trabajarlo se va desmenuzando y es muy complicado el trabajo, lo doble que el amarillo o café, también está el musgoso, el lechoso y el amarillo tradicional.


Entre ella y su esposo se ayudan mutuamente, de hecho sus hijas son licenciadas gracias al trabajo de ser artesanos, a ellas también les inculcó el trabajo, ellas también son artesanas, cuando iban a la escuela corrían para llevarlas y luego a trabajar, después de sus 10 o 12 años empezaron a ayudarlos, y ellos tenían que sacar tiempo de cada día para hacer una u otra cosa, aprender a trabajar y emprender para salir adelante, pues no es fácil no tener estudios.



El ámbar no es lo único que domina: Juanita recuerda que su mamá la apoyaba para hacer bordados, por ejemplo una blusa tarda dos o tres meses en hacerse, en los ratos que tenían libres lo hacían, a ella le gusta el textil pero no lo practica mucho porque es más complicado que el ámbar, su hija empezó a hacerlo y le gusta más, de hecho dos de ellas trabajan con ella, su esposo es de la costa y orgullosa nos cuenta que ella le empezó a enseñar y el alumno superó al maestro.


Afortunadamente, tras la pandemia sí han visto apoyo de las instituciones, no tanto para hacer las cosas, sino que les han brindado espacios para lleva a mostrar su arte, gracias a Dios ha habido licenciados que los invitan a sacar el trabajo que han hecho con tanto cariño, amor y tiempo. Ámbar arte diseño se ubica en la 2a sur entre 2a y 3a poniente, en horario de 9 a 5, también los puedes contactar al 9612615849 y conocer su enorme talento y dedicación por lo que aman.