"La soberanía no es negociable": Brasil responde con dureza a Washington a cuatro meses de las elecciones
- Redacción
- hace 3 horas
- 2 min de lectura
São Paulo, (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, externó una postura firme frente a la administración estadounidense de Donald Trump tras la decisión de Washington de clasificar oficialmente como organizaciones terroristas a las dos mayores facciones criminales del país sudamericano. El anuncio ha cimbrado el escenario político brasileño a escasos cuatro meses de las elecciones presidenciales de octubre, desatando acusaciones cruzadas de intervencionismo.

La medida del gobierno estadounidense afecta directamente al Primeiro Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV), los dos principales carteles del narcotráfico en Brasil. La declaración de la Casa Blanca se dio a conocer inmediatamente después de la visita a territorio norteamericano de Flávio Bolsonaro, candidato opositor de derecha e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien gestionó de forma personal dicha designación ante las autoridades de Estados Unidos.
Ante esta situación, Lula da Silva reaccionó con dureza durante la inauguración de un complejo industrial, donde calificó de "traidor" a Bolsonaro por instar una intervención extranjera y advirtió que el dictamen abre una vía peligrosa para posibles sanciones económicas. Asimismo, el Palacio de Planalto emitió un comunicado oficial subrayando que la soberanía nacional no es negociable y que son las instituciones, leyes y fuerzas de seguridad brasileñas las únicas facultadas para definir y combatir la delincuencia interna.
Por su parte, el bloque de derecha celebró el anuncio de Washington como una victoria política de cara a los comicios del 4 de octubre, alineándolo con su discurso de mano dura contra la delincuencia, que sigue siendo la principal preocupación de la ciudadanía. Para Flávio Bolsonaro, este logro internacional sirve además para desviar la atención pública de un reciente escándalo financiero que involucra a un banquero cercano a su equipo, el cual había frenado su tendencia al frente de las encuestas de intención de voto.
Finalmente, analistas políticos señalan que esta tensión internacional podría jugar a favor de la reelección de Lula da Silva, líder del Partido de los Trabajadores (PT), debido al histórico rechazo de la población a las medidas unilaterales extranjeras. Con una ventaja de apenas cuatro puntos en los sondeos frente a su rival en una eventual segunda vuelta, la campaña electoral de Brasil entra en su fase más crítica bajo la sombra de la diplomacia estadounidense.








Comentarios